La Dirección de Poblaciones del Ministerio de Cultura lidera la agenda nacional para la reparación histórica y la protección de las manifestaciones culturales de las poblaciones étnicas. Entre ellas se encuentran diversas comunidades negras que habitan, en su mayoría, la región del Pacífico y del Caribe, cuyas características quedarán consolidadas con el Censo de 2018, que actualizará la presencia negra en el territorio nacional. De 2010 a la fecha, esta dirección ha enfocado sus esfuerzos en reconocer conocimientos ancestrales y prácticas culturales, y en implementar una agenda propia y clara en términos jurídicos, conceptuales y de política pública. Esto para, tal como es su deber constitucional, hacer valer los derechos culturales de los grupos étnicos del país y aportar a la construcción real de la “Nación de naciones”, en una Colombia plural, diversa, respetuosa y rica en manifestaciones provenientes de la entraña de cada pueblo.Le puede interesar: Se habla diversidadEl Premio a la Dedicación del Enriquecimiento de la Cultura Ancestral de las Comunidades Negras, Raizales, Palenqueras y Afrocolombianas resulta de ese esfuerzo. Fue creado hace ocho años como antecedente del Decenio Internacional para los Afrodescendientes, proclamado por la ONU en 2015. Se trata del primer premio destinado exclusivamente a los pueblos negros, afros, raizales y palenqueros, y el único a nivel nacional que, para impulsar las prácticas y el fortalecimiento cultural y de desarrollo económico, entrega un sustento económico a sus ganadores. La lista de galardonados (treinta hasta el momento) consta de gestores culturales, maestros de la espiritualidad en torno a los rituales fúnebres, parteras, poetas, maestros del grima, de los cantos y la música palenquera.Le puede interesar: Sincretismo, liturgia y velación: Una historia de los alabaosEstos son los ganadores:

*La cultura: una vía para sanarReparar el tejido social, cultural y organizativo de las víctimas mediante el cumplimiento de la Ley 1448 y las sentencias y mandatos legales ha sido un compromiso de la Dirección de Poblaciones, que se materializa en los territorios gracias a consejos comunitarios y organizaciones locales. Estos son algunos testimonios de líderes sociales que implementan los procesos de reparación colectiva desde la cultura. *“Estamos haciendo un trabajo desde diferentes lenguajes culturales y artísticos, que garantiza los derechos culturales de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes en barrios de Quibdó y Buenaventura. Buscamos que se sientan orgullosos de su cuerpo, origen y piel negra; que honren su cuerpo, primer territorio de respeto, y que se sientan merecedores a soñar”.Leonidas Valencia, presidente de Asinch (Asociación para las InvestigacionesCulturales del Chocó)Cumplimiento de los compromisos con el Comité por la Salvación del Chocó y Comité Cívico de Buenaventura.“Con el plan de recuperación y fortalecimiento del tejido social y cultural hemos trazado un plan de actividades para fortalecer nuestros derechos culturales. Algunas de nuestras metas son: multiplicar nuestros saberes ancestrales sobre partería, cocina, medicina tradicional, minería y orfebrería, pesca, agricultura y fortalecimiento de la tradición, las musicales locales y los artistas que la crean”.Elvis Herrera, Consejo Comunitario Renacer NegroSentencia de Restitución de Tierras 071 de 2015.Timbiquí, Cauca.La cultura reparadora para nuestra comunidad permite cumplir las acciones en el marco de las sentencias que realizamos en poblaciones que han perdido todos los derechos ancestrales y culturales debido a los desplazamientos que han existido en los territorios. Ahora estamos recuperando costumbres como novenarios, juegos ancestrales, medicina tradicional y partería”.Germán Marmolejo, Rep. Consejo Comunitario Río CurbaradóSentencia de Justicia y Paz 055 de 2014 Carmen del Darién, Chocó.Crear una ‘farmacotea’ con plantas tradicionales (para fortalecer la partería y las Fiestas de los Judíos) es una de nuestras estrategias para restablecer nuestros derechos culturales. Un diagnóstico nos permitió identificar daño cultural en la autonomía de la comunidad, la pérdida de prácticas como alabaos, gualíes, botellas curadas y la ombligada. La idea es recuperarlas a partir de las sentencias”.Melkin Romaña, Consejo Mayor de la Cuenca del Río JiguamiandóSentencia de Justicia y Paz 055 de 2014.