Primer paso: desterrar la culpa - Segundo paso: desmantelar nuestras ideas - Tercer paso: acérquese a su hijo o hija“Una vez usted se entere de la diversidad de su hijo y proceda a eliminar las culpas, a desmantelar sus ideas sobre la sexualidad y decida acercarse a él, el cuarto paso es investigar y conocer todo lo referente al tema de derechos sexuales y reproductivos. Preguntas como: ¿Debe mi hija lesbiana protegerse en sus relaciones sexuales? ¿Puede mi hijo gay ser padre y formar una familia? ¿El Estado garantiza los derechos sexuales y reproductivos a mi hija que está haciendo el tránsito de género?, deben ser aclaradas como parte del acompañamiento familiar.Mantenernos informados nos da las herramientas para orientarlos correctamente, acompañarlos en su proceso de manera eficaz y, sobre todo, permite que se sientan amados tal y como son. Si se le dificulta hablar de sexualidad, busque ayuda profesional, en estos casos el silencio no ayuda; debe hablarse de prevención, protección, amor propio y de los riesgos a los que jóvenes, niños y niñas están expuestos, particularmente si tienen expresiones de género no convencionales. La mayor parte de las redes de trata y de prostitución forzada se aprovechan de jóvenes en construcción de su identidad sexual sin orientación ni apoyo familiar. Cuando usted orienta correctamente a su hijo en temas de sexualidad, le ayuda a prevenir infecciones de transmisión sexual, VIH/SIDA, prostitución forzada y daños en su autoestima. Dele a su hijo la seguridad y el conocimiento para no ser vulnerado en una sociedad homofóbica y transfóbica.*Antropóloga experta en diversidad sexual y de género cristinarojastello@gmail.com