No importa qué condiciones se estén presentando en el momento, una mamá siempre va a estar al tanto de sus hijos, así su propia vida se encuentre en riesgo y no parezca haber ayuda a kilómetros de distancia.Esta es la historia de Rainbow, una Pitbull que fue rescatada junto con sus cachorros de la inclemencia de la naturaleza y del mismo ser humano. Ocultos en medio de los arbustos, la dedicada perra trató de ocultar cada uno de sus ocho cachorros de los peligros que representaba la calle.Otra varavillosa historia: Su perro casi no lo reconoce después de adelgazar, así fue este emotivo reencuentro
Tan solo 48 horas antes habían nacido Thunder, Breezy, Misty, Raindrop, Flash, Bolt, Stormy y Droplet, quienes corrían el gran riesgo de morir ahogados o por hipotermia durante la fuerte tormenta que se presentó por esos días en California, Estados Unidos.En medio de su indefensión, esta valerosa madre permaneció oculta y alejada de algunas personas que de buen corazón trataron de ayudarla antes del parto, pero Rainbow solo corría asustada por temor a que le hicieran el daño al que seguramente ya había sido expuesta, antes de ser abandonada a su suerte.
El reporte fue enviado al refugio Hope For Paws, desde donde voluntarios condujeron por tres horas y media para localizar al animal antes de que la lluvia y el viento torrencial expusieran a más peligros a la nueva familia; sin embargo, no sabían qué tanto tiempo tomaría encontrar a la desaparecida Rainbow, que ya completaba tres meses en la zona, según aseguraron los residentes.Te recomendamos: La increíble amistad entre esta mini vaca y 12 perrosEn medio de la oscuridad y la densa vegetación, los quejidos de los cachorros expuestos al frío guiaron a los rescatistas, que no tenían idea del panorama con el que se encontrarían.
Con un poco de esfuerzo y comida, los rescatistas lograron llegar al rincón donde la madre intentaba mantener calientes a sus ocho cachorritos a los cuales alimentaba, aunque no hubiese recibido comida por mucho tiempo.Su mirada demostraba el miedo que sentía, pero todo parecía indicar que a la vez sabía que si permitía que estas personas se acercaran, sus cachorros y ella podrían sobrevivir a esas condiciones tan fuertes y al abandono que lleva a la muerte a cualquier mascota.
Después de un tiempo prudente y un poco de comida, Rainbow permitió que el rescatista se acercara y tomara uno por uno de los cachorros que lloraban ante el angustiante momento, en medio de los rayos y la caída del torrencial aguacero.Afortunadamente la persona que se encargó del procedimiento parecía conocer cuáles eran los pasos a seguir para que una madre tan entregada a su labor permitiera que un extraño tomara sus cachorros. Ella se mostró atenta ante cada uno de los movimientos, pero jamás intentó atacar al equipo.
De forma contraria, dio el aval para que fueran rescatados los cachorros, no sin antes asegurarse de darles un par de besos a cada uno, como tratando de transmitirles que todo estaría bien y que se dirigían a un mejor lugar donde podrían sobrevivir juntos.¿Qué te parece?: Una historia de amistad en medio de la guerra de Afganistán
Esta historia parece tener un final feliz, pues ahora todos los cachorros han crecido lo suficiente como para correr por todo el refugio y están a la espera de un adoptante que les dé el calor y amor humano con el que no contaron en sus primeras 48 horas de vida. Rainbow ahora confía en las personas y también se encuentra en un proceso de adopción.
Video y fotografías: The Dodo/ Hope for Paws