La semana pasada cogieron a un amigo andando en moto por un andén de la ciudad. Él y el policía que lo paró esperaron durante un rato a un oficial de tránsito, pero este nunca llegó y el uniformado decidió aplicar él mismo el castigo: abrió un cuaderno y le pasó un esfero a mi amigo y lo puso a escribir 50 planas. ¡Qué tal!
Con muchas gracias a Jessi por prestarme la foto.