Cada vez que el expresidente Álvaro Uribe debía consultar algún tema inquietante del Meta, cogía el teléfono y llamaba a Nohora Tovar, la exsenadora, la dirigente, la llanera, la amiga.

De lo contrario, pedía a sus más cercanos colaboradores del Centro Democrático que la contactaran. Su voz era sagrada ante los odios del líder de la Seguridad Democrática. Avales, política, seguridad, empresarios y otros tantos temas de la región, los manejaba a la perfección.

Por eso, Uribe no ocultó su tristeza cuando se enteró de su fallecimiento este miércoles 19 de julio, tras un accidente aéreo en una avioneta tipo cessna que, según la Aeronáutica Civil, partió desde Villavicencio a las 7:40 de la mañana y pretendía aterrizar horas después en Guaymaral.

Nohora Tovar y Felipe Carreño. Foto: FOTO1: TWITTER/FOTO2: TWITTER.

En zona rural de San Luis de Gaceno, en la vereda Caño Tigre, departamento de Boyacá, ocurrió la tragedia. La aeronave se desplomó y Tovar falleció. También Guillermo Pérez, su esposo, director del Centro Democrático en el Meta y presidente del directorio departamental de esa casa política. Otros cuatro ocupantes, entre ellos, Felipe Carreño, corrieron con la misma suerte.

Nohora tenía 55 años y cargaba entre pecho y espalda una hoja de vida amplia. Nubia Stella Martínez, directora del Centro Democrático, recuerda cuando la conoció en la dirección de Fenalco de su región. “Era una llanera berraca, con carácter, trabajadora incansable y una mujer que lograba sus propósitos”, dijo Martínez a SEMANA.

Fue senadora en el último gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y cuando ganó Iván Duque se convirtió en embajadora de Colombia ante República Dominicana. Y, desde el Meta, seguía trabajando actualmente para el partido junto con su esposo.

Avioneta accidentada en Villavicencio. Foto: Suministrada a Semana A.P.I

Nohora- menor de siete hermanos, madre de tres hijos, entre ellos, el menor de 17 años-, falleció sin conocer a su nieta que acababa de nacer en Canadá. Ya tenía programado el viaje, pero la muerte se anticipó.

En medio de su liderazgo enfrentó una gran prueba de fuego. En 1999, la exsenadora uribista cayó en un retén ilegal o mal llamada pesca milagrosa organizada por Henry Castellanos, alias Romaña, excomandante de las Farc asesinado entre Colombia y Venezuela, y terminó secuestrada. Ocurrió en la vía que de Bogotá conduce hacia Villavicencio.

Tovar era administradora de empresas de la Universidad San Martín, adelantó varios diplomados en esa institución sobre liderazgo y emprendimiento. Y, además, realizó un diplomado sobre desarrollo de habilidades gerenciales en la Universidad Javeriana.

En 2011 aspiró a la Alcaldía de Villavicencio y obtuvo 10.000 votos. En ese mismo año se desempeñó como gerente del Plan de Alimentación del Meta.

Avioneta accidentada Cessna T210N Foto: Aeronáutica Civil

En 2012 fue presidenta ejecutiva de la Sociedad de Mejoras Públicas y un año después gerente general de la Distribuidora Chrysler.

La senadora Paloma Valencia dijo con tristeza a SEMANA que se murió la plana mayor del Centro Democrático en Meta. “Siento un dolor que me embarga, siento el corazón roto con ese terrible accidente que se ha llevado a mi gran amiga, mi compañera, una mujer valiosa, inteligente, trabajadora; como fue Nohora Tovar”, dijo ella.

En el video que la congresista divulgó a través de sus redes sociales se observa su rostro de tristeza. Así, como ella, está todo el Centro Democrático.