Elsa Lucía Arango es quizás una de las médicas más reconocidas en el acompañamiento del duelo. Sus libros han acompañado a miles de colombianos en los momentos más difíciles de sus vidas. Pero su trabajo también ha sido conocido por sus pacientes, quizás el más ilustre: el expresidente Álvaro Uribe.
La médica acompañó al primer mandatario en sus ocho años en el poder y en esos tiempos fue muy relevante su papel y sus consejos. La doctora habló con SEMANA a propósito del lanzamiento de su nuevo libro, Hábitos Espirituales.
Arango narra en ese nuevo texto los elementos que le han permitido vivir la espiritualidad y cómo gracias a estos ha podido sobrellevar un tumor cerebral. “Yo creo que sin los hábitos espirituales yo me habría enloquecido y habría enloquecido a los demás. He logrado recuperarme”, dijo.
Pero también habló de su vida, de la política, del poder y de lo que fue su experiencia al lado del expresidente, con quien aun tiene una gran relación.
“Yo realmente quiero y aprecio mucho al presidente Uribe. Fue una experiencia en la que yo crecí mucho. El presidente era una persona que aceptaba sugerencias y consejos, pero no a rajatabla. Los discutíamos, interactuábamos", contó.
“Admiraba el cariño que él tenía por la patria y el esfuerzo que hacía. Yo creo que sobre él se dejó una leyenda negra y por eso creo que tenemos que ser muy cuidadosos al criticar o repetir historias falsas. Hay tejedores de leyendas negras que lo que hacen es hacer daño”, agregó.
La doctora Arango aseguró que sigue habla con el expresidente. “No digo que con frecuencia. Nos seguimos tratando con calidez, con cariño, con buen humor, con valores. A veces nos ponemos citas, incluso virtuales. Él sabe que yo lo quiero, lo aprecio y me encanta poder decirlo en público. No creo en una cantidad de cosas que se han dicho sobre él. Afortunadamente, la Justicia lo ha declarado inocente. Él sigue teniendo mi aprecio, mi admiración y mi cariño”.
Hábitos espirituales
Tras sufrir un grave episodio de salud, la médica decidió compartir su experiencia y contar sin tabú cómo ha sido su recuperación.
“Me encontraron un tumor cerebral. Venía dando señales, un dolor terrible en el pie. Fui a muchos médicos y a ninguno se le ocurrió que era eso. Lo encontramos porque tuve unos síntomas severos. Me operaron. Y el dolor del pie casi desapareció por completo. Yo soy juiciosísima en practicar hábitos saludables. Como bien, hago ejercicio, duermo bien, trato de tener buenas relaciones. Pero eso no evita tener un cáncer o un tumor como el que me ocurrió a mí”, asegura.
Arango narró como aplicó para su vida la espiritualidad que tanto ha estudiado y aseguró que gracias a estos consejos ha podido salir adelante.
“Realmente, el mundo no es fácil, pero, si uno tiene hábitos espirituales, logra tener paz. Tenemos la gran ventaja de que ya ser feliz se ha vuelto una meta interesante. Hoy no solo es ser rico, no solo es tener, sino entender que hay algo más que tiene que ver con la felicidad. Yo creo que ser feliz tiene que ver con estar en paz consigo mismo. Y estar en paz consigo mismo es estar tranquilo con la conciencia de uno. Ser feliz tiene que ver con la coherencia entre lo que el alma intuye y lo que la conciencia y el corazón nos dicen".
Sobre la campaña presidencial que vive el país aseguró que si alguno de quienes están en la contienda lo buscara le daría un consejo: el silencio.
“Solo en silencio pueden realmente aprender a escuchar a otros. Solo si uno aprende a hacer silencio, escucha cuando un amigo le dice: “Te equivocaste”. Yo creo que nuestros líderes no escuchan sino solamente los halagos, y eso es muy complicado. Muchos estudios han mostrado que el silencio y la concentración en la respiración modifican el cerebro, lo reorganizan, vivifican el cerebro, mejoran la atención y concentración. Uno no se imagina un santo super hablador. Si uno se imagina a Jesús, uno lo imagina en raticos de silencio".