Haber encontrado a los cuatro menores de edad que durante 40 días estuvieron perdidos en la inhóspita selva del Guaviare fue un hecho que unió a los colombianos en medio de un fuerte panorama político lleno de escándalos e interrogantes.
El hallazgo no pudo haber sido calificado de otra manera que como un milagro. Desde sectores de izquierda hasta la derecha, el centro o cualquier ideología, los líderes políticos manifestaron al unísono su voz de felicidad a la esperada noticia, que cada vez parecía más lejana, pero que terminó siendo la de la victoria: encontrar a los cuatro menores de edad vivos.
El agradecimiento de muchos de ellos fue para las Fuerzas Armadas y los soldados del Ejército Nacional, que nunca desfallecieron hasta encontrar a los menores sanos y salvos. Sin duda, ellos fueron los verdaderos héroes de toda esta historia, que quedará marcada como una de las grandes hazañas del país, en la que se logró convocar a todos los colombianos en un mismo sentimiento: la vida.
Por unos momentos dejaron de importar los escándalos del Gobierno, los asesinatos y todos los problemas que aquejan al país día a día.
La operación Esperanza, como se denominó, quedará para los libros como una de las grandes victorias de los militares y de todos los colombianos. Con un solo propósito se unieron militares, indígenas y hasta animales, porque gracias a varios caninos, entre ellos Wilson, se logró encontrar a los cuatro menores. Como pocas veces sucede en Colombia, la historia tuvo un final feliz.