SEMANA: ¿Cuándo inicia su campaña en forma? La alcaldesa Claudia López lo mencionó como una buena opción para sucederla en el Palacio Liévano.

LUIS ERNESTO GÓMEZ (L.E.G.): Creo profundamente en los proyectos políticos que representan Gustavo Petro y Claudia López para la política de Colombia. Por eso los he acompañado en las últimas tres campañas y seguiré trabajando para que las fuerzas que ellos representan estén unidas. Aunque varios amigos y sectores políticos me han pedido lanzarme, prefiero no perseguir una ambición electoral personal, sino más bien contribuir a la conformación de un frente amplio liberal progresista. Por eso no seré candidato a la Alcaldía de Bogotá en esta elección. Los políticos prefieren ser importantes, antes que útiles. En esta coyuntura de polarización, yo prefiero ser útil y servir.

Luis Ernesto Gómez Foto: Archivo particular

SEMANA: En las pasadas elecciones presidenciales, ese frente obtuvo el 59 % de la votación en la segunda vuelta a favor del hoy presidente Gustavo Petro. ¿Se repetirá esa alianza en las elecciones de octubre?

L.E.G.: Ahora que hay segunda vuelta, es muy probable que un frente amplio liberal progresista pueda ganar la alcaldía de Bogotá, si el candidato no es alguien radical. No nos equivoquemos, el 58 % de los bogotanos que acompañó al presidente en segunda vuelta no solo pertenece a sectores populares. Más de la mitad de esos electores pertenecen a una clase media urbana que no está en la lucha de clases sino que aspiran a que su calidad de vida y la de su familia mejore con un buen alcalde. El presidente Petro ganó en Bogotá porque logró convocar también a esos sectores, ajenos a la izquierda tradicional.

SEMANA: Descartada la candidatura, ¿a qué se va a dedicar?

L.E.G.: Ustedes conocen el dicho: “el que no aspira, expira”.
Pues yo creo que, al contrario, el que no aspira, respira. E inspira. Estoy en eso. No quiero perderme estos años maravillosos de mis hijos Julieta y Emiliano. También necesito dedicar un tiempo a formarme y a formar un proyecto político que pueda ver más allá del 2023. Tengo 41 años, pertenezco a un mundo distinto al de quienes nos gobiernan hoy y sé que formo parte de una generación en cuyas manos estará transformar al país en los próximos veinte años. Quiero gozarme este paso por la radio con Blu y el Grupo Caracol y sacar adelante mi empresa. Así que hay tiempo. La buena política se trata de perseguir una misión, no una ambición. Mi mayor deseo es que los sectores progresistas y liberales puedan unirse en un frente amplio, no solo para ganar una elección, sino para transformar el país gobernando bien. Se trata de cuidar la llama del cambio. La ilusión. La esperanza.

Luis Ernesto Gómez Foto: Archivo particular

SEMANA: Se habla de los ‘petroentusados’, es decir, personas que apoyaron a Petro y que hoy se sienten decepcionadas por el rumbo del Gobierno. ¿Usted está ‘petroentusado’?

L.E.G.: Yo apoyé a Petro porque en el corazón de sus propuestas y en su modelo de país hay ideas liberales y humanistas que han sido también mis banderas y hoy son vitales para el futuro del país y del planeta. El cambio es urgente. ¡El cambio es mandato! De Petro me gusta mucho que es un político consciente de la historia y decidido por el cambio como motor del progreso. A diferencia de lo que vivimos con Duque, hoy el debate nacional es de fondo: salud, pensiones, servicios públicos, transición energética, participación política. Por eso hay tanta resistencia. Hay cosas que podría hacer mejor, por ejemplo, no radicalizar tanto su discurso y lograr más consensos para el largo plazo. Sin consensos, llegará el próximo gobierno a echar todo para atrás. Y ahí el proyecto de Petro fracasa: no se vuelve histórico, sino que pasa a ser historia.

SEMANA: ¿Qué valoración tiene de la gestión de la alcaldesa Claudia López? ¿Es verdad que ya no son tan cercanos como antes?

L.E.G.: Como ella misma lo dijo en una entrevista reciente: hemos sido y seguiremos siendo coequiperos, aliados y amigos. Claudia es un ejemplo de trabajo y mérito. Ha llevado las riendas de una megaciudad en medio de desafíos inéditos, y de ahí la veo saliendo fortalecida. Con el tiempo, el país le terminará reconociendo los enormes avances en infraestructura que va a dejar así como la revolución social del sistema de cuidado que está implementando. Y si bien ella es una gran gerente, la gente no la eligió por eso, sino por sus causas y por lo que representa como mujer diversa, hija de una maestra, hecha a pulso. Esa es su esencia y no puede perderla de vista.

La alcaldesa Claudia López y el presidente Gustavo Petro viajando juntos a San José del Guaviare. Foto: Tomado del Twitter @petrogustavo

SEMANA: La gran duda en Bogotá es el futuro del Metro. ¿Qué va a pasar? ¿Está del lado del presidente o de la alcaldesa?

L.E.G.: Bogotá lo que reclama, y necesita, es más metro y más rápido. Son obvias las ventajas urbanísticas de un metro subterráneo como el que defiende el presidente en el centro ampliado de la ciudad. ¿Ud. se imagina la Quinta Avenida de Nueva York o los Campos Elíseos en Paris con un metro elevado? Pero Claudia tiene también razón al preocuparse por los riesgos jurídicos de un cambio en el contrato y de lo que implican eventuales demoras en medio de esta crisis de la movilidad de la ciudad. Hoy tenemos que avanzar sobre la base del metro que está contratado. Mejorarlo, no frenarlo. Hay una ruta técnica, financiera y legal para ponerse de acuerdo en hacer un tramo subterráneo en una parte de la Caracas y una extensión de la red de metro hasta la calle 100. Con ese acuerdo, los dos deberían viajar juntos a China a concretar como agilizar la obra y sacar eso adelante con grandeza y por el país.