Además de presentar el cálculo preliminar de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2018, el director del Dane también reveló el cálculo revisado del crecimiento económico para 2017. Hace un año, el Dane había calculado que en 2017 la economía había crecido 1,8%. Sin embargo, con la nueva base de las cuentas -que será 2015 hasta su próxima actualización dentro de 10 años- el resultado de 2017 es más bajo: 1,4%. De acuerdo con el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, su valor en pesos constantes habría sido de $920 billones. Por un lado, el Dane explicó que el gasto de consumo final no creció 2,2% sino 2,4%, mientras que las importaciones no habrían crecido 0,3% sino 1,2% y las exportaciones ya no tendrían una caída de 0,7% sino un crecimiento de 2,5%. Recomendado: Economía colombiana creció 2,7% en 2018 El BBVA Research destacó que “la inversión fija (excluyendo acumulación de inventarios) fue duramente corregida a la baja, desde 3,3% a 1,9%. Poco ayudó que el consumo final y las exportaciones fueran revisados al alza, en el primer caso por el impulso de un mayor consumo privado”. En efecto, las revisiones al alza no fueron capaces de compensar la revisión a la baja de la formación bruta de capital. Inicialmente, el Dane había señalado que esta había crecido 0,6%. Pero usando la nueva base de cálculo, Oviedo reveló que en realidad la formación bruta de capital cayó 3,2% en 2017. Dicho resultado habría evidenciado un “manejo inadecuado de la situación del país en 2017”, señaló el director Oviedo, quien señaló que el recaudo de impuestos no habría generado un crecimiento de 4,3% sino de 1,1% pues “lo que pasó es que no se gravaron más sectores sino que fueron los mismos bienes y servicios los que resultaron más gravados”. Puede interesarle: ¿Por qué Colombia tiene el segundo mayor crecimiento de Latinoamérica? Oviedo explicó que “como todos lo recordamos, uno de los elementos fundamentales de la reforma tributaria de 2016 estuvo asociada con un incremento de 3 puntos porcentuales de la tarifa de IVA y una extensión de la base gravable de este impuesto”. Y continuó diciendo que dicha modificación “no significa que haya habido más actividades económicas pagando impuestos sino que había una tarifa mucho más alta. Y como los crecimientos que nosotros presentamos tienen que ser en términos reales y no nominales, pues el efecto neto que tenemos de esta reforma tributaria no era de 4,3% sino de apenas 1,1%”. Por sectores, las revisiones más altas se vieron en la explotación de minas y cantera que no cayó 4,3% sino 5,7%; el suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado que no creció 0,8% sino 2,9% y las actividades financieras que pasaron de 6,9% a 5,4%. Por su parte, las actividades profesionales, científicas y técnicas no habrían crecido 3,5% sino 1,3% mientras que las artísticas, de entretenimiento y recreación pasaron de 3,9% a 2,2%. Lea también: ¿Cuánto le costaría al país no construir las 4G?