Querido soldado

Ayer compartí contigo hombro a hombro tus desvelos, las dificultades del clima, tus esfuerzos físicos, tus temores por el respeto y la libertad de tu familia y el de tu patria.

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Alberto Rosas Londoño
18 de diciembre de 2003, 12:00 a. m.

Ayer compartí contigo hombro a hombro tus desvelos, las dificultades del clima, tus esfuerzos físicos, tus temores por el respeto y la libertad de tu familia y el de tu patria. Hoy entiendo mejor tus sacrificios y comparto contigo el contenido de tu oración "Llegado el caso, morir por defenderte". Pero tus sacrificios no han sido en vano, tu conciencia y el eterno reconocimiento de las gentes de bien prevalecen sobre unos pocos desadaptados. Alberto Rosas Londoño Armenia

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