Tres años le tomaron a la Concesionaria Yuma para reactivar las obras en el tramo tres de la Ruta del Sol, que hoy retoma los trabajos. Este proyecto, que pertenece a la Tercera Generación de Concesiones Viales (3G), tiene una longitud de 465 km, de los cuales se va a construir una segunda calzada de 476 km y se van a mejorar 464 km. El proyecto, que comprende el trayecto San Roque-Ye de Ciénaga y Carmen de Bolívar - Valledupar, tiene un valor cercano a los $3,5 billones y estaba paralizado desde el 2017. Según Presidencia, "la reactivación de esta importante obra, que tiene influencia directa en Cesar, Magdalena y Bolívar y en 16 municipios del país, llega tras un año y medio de concertaciones y revisiones entre el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la interventoría Consorcio El Sol y la Concesionaria Yuma".

La reactivación de las obras se da gracias a la firma de un otrosí, que contempla ampliar el plazo de construcción a 56 meses, pero sin modificar la fecha final de la concesión. Además, se obliga a Yuma a obtener un contrato de crédito por $400.000 millones, con el fin de garantizar la financiación de las obras y el pago de las deudas con los proveedores, que ascienden a $128.000 millones. Al momento de la suspensión, el proyecto registraba avances del 32%, cuando hoy en día, según datos del contrato, debería estar completamente terminado.