Según la OMS, la alimentación insalubre causa más de ocho millones de muertes anuales en el mundo, siendo una de las principales causas de fallecimiento a nivel global. Las enfermedades asociadas, como la obesidad, bulimia y anorexia, pueden desencadenar otras condiciones graves, incluyendo anemia, osteoporosis, diabetes e hipertensión, entre otras, que pueden llevar a la muerte.

Algunos colegios ya eliminaron de sus menús las bebidas azucaradas y algunos dulces para promover entre los estudiantes una alimentación más saludable. Foto: iStock

Un estudio de la revista JAMA Pediatrics revela que más del 20 % de niños y adolescentes padecen trastornos alimenticios, destacando la importancia de promover la alimentación saludable desde temprana edad.

Yirson Zapata, nutricionista del Liceo Francés de Medellín, señala que la alimentación es uno de los pilares fundamentales en la construcción de la salud física y emocional del ser humano, por lo cual, desde que los niños ingresan a la institución, les empiezan a enseñar buenos hábitos nutricionales, una formación que va a la par de su crecimiento durante su permanencia en el colegio.

Mantener un plan de alimentación saludable puede mejorar la salud física y mental del cuerpo. Foto: Getty Images

Este programa ha beneficiado a más de 560 niños de Medellín, ha logrado capacitar alrededor de 1.000 padres por medio de talleres, conferencias virtuales y brigadas de información que enseñan a las familias el valor nutricional de los alimentos de acuerdo con los lineamientos de la OMS. Los cuales consisten en reducir la ingesta de sodio, limitar el consumo de azúcares libres, eliminar los ácidos grasos trans de elaboración industrial y aumentar el consumo de cereales integrales, hortalizas, frutas, legumbres y frutos secos.

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“No les damos nada de químicos, ni conservantes, toda la comida la preparamos desde cero en el colegio, acá tenemos nuestro propio restaurante y panadería. Esto ha tenido una gran acogida entre nuestros estudiantes, ya que cuando salen a vacaciones o por ciertas situaciones que no pueden venir a la institución, le siguen pidiendo a sus papás los alimentos que les preparamos aquí, pues aunque todo es saludable, las recetas son deliciosas y los platos llenos de color”, aseguró David Cardona, chef.

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Por su parte, el nutricionista de la institución, agrega que este proyecto también ha logrado que los niños aprendan de comidas internacionales, enseñándoles sobre los platos típicos de cada país y su aporte nutricional para el organismo, lo que ha interesado aún más a la comunidad educativa a conocer y practicar la alimentación consciente.

Con el inicio del nuevo año escolar del calendario B, el colegio espera fomentar los hábitos de alimentación saludable en los nuevos estudiantes y colaboradores que ingresen desde septiembre, para un total de más de 600 alumnos y 120 trabajadores.

“Todos los días les preparamos diferentes platos, un almuerzo está compuesto de una sopa o crema, una proteína, un cereal que puede ser arroz o maíz, un acompañante como papas al horno o croquetas de atún y una ensalada. Mientras que los snacks de la mañana y tarde son preparaciones de panadería de larga fermentación semi-integrales o con fruta, y en algunos casos tienen una adición de toppings, por ejemplo, un chocolate semi-amargo con queso, todos estos alimentos están reducidos en azúcar y grasa”, agrega Cardona.

Más de 560 niños se han visto beneficiados del programa alimentación consciente Foto: Getty Images/iStockphoto

Este tipo de iniciativas son fundamentales en la actualidad, pues luego de 2020 aumentó en un 25% la prevalencia de Trastornos de Conducta Alimentaria en todo el mundo, y lo más preocupante, es que en Colombia, 21% de estos casos corresponden a menores de 13 años. Por esta razón, desde hace dos años la OMS ha venido haciendo un llamado para que se fomente la alimentación saludable en entornos públicos y privados como los colegios, jardines, hospitales, entre otros establecimientos.

“No decimos que haya alimentos malos o buenos, simplemente que hay unos con mayores aportes nutricionales que otros. No queremos que los niños estigmaticen ningún comestible porque sabemos que a su edad, por ejemplo, les gusta el dulce, entonces les enseñamos sobre los azúcares simples y compuestos, y por medio de la concientización ellos mismos terminan escogiendo los que son más beneficiosos para su salud”, añade Cardona.