Una glucosa alta no es solo un “problema de azúcar”, es un factor silencioso y poderoso que puede terminar por dañar el corazón y acercar el riesgo de infarto, ictus e insuficiencia cardíaca.

Glucosa alta: alimentos naturales que ayudan a controlar el azúcar en la sangre

Expertos de la Asociación Estadounidense de Diabetes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y la Biblioteca Nacional de Medicina coinciden en que, más allá de la simple cantidad de calorías, el tipo de azúcar y la forma en que sube la glucosa en la sangre son claves para la salud cardiovascular.

En un mundo donde bebidas azucaradas, postres y snacks procesados forman parte del día a día, entender qué predomina y cómo cuidarse se vuelve una decisión de salud pública.

Expertos aseguran que el azúcar procesada es altamente adictiva, pues libera sustancias como la dopamina y la serotonina que provocan estados de felicidad. Foto: Getty images. Foto: Foto: Getty images.

La Diabetes mellitus, especialmente la tipo 2, se asocia de manera directa con enfermedades cardiovasculares. Según la Asociación Estadounidense de Diabetes, las personas con diabetes tienen el doble de probabilidades de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular que quienes no la padecen, y la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en este grupo.

El CDC explica que, con el tiempo, los niveles prolongadamente elevados de glucosa en la sangre pueden dañar vasos sanguíneos y los nervios que controlan el corazón, además de favorecer la hipertensión y el colesterol perjudicial, que multiplican el riesgo de eventos cardíacos.

Por otro lado, diversos estudios revisados por la Biblioteca Nacional de Medicina señalan que el exceso de azúcares añadidos, especialmente en bebidas y productos ultraprocesados, aumenta el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, triglicéridos altos, presión arterial alta y síndrome metabólico, todos ellos factores que empujan al corazón hacia una enfermedad cardiovascular establecida.

La glucosa es un tipo de azúcar y es la principal fuente de energía del cuerpo humano. Foto: Getty Images
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De acuerdo, con un estudio publicado en JAMA Internal Medicine se encontró que quienes obtienen más de un 17 % de sus calorías diarias de azúcar añadido tienen un riesgo cardiovascular hasta un 38 % mayor de mortalidad por enfermedad cardíaca que quienes consumen menos del 8 %.

La Asociación Estadounidense de Diabetes señala que personas con glucosa alta crónica, incluyendo prediabetes, tienen un riesgo aumentado de insuficiencia cardíaca, incluso aunque aún no tengan un diagnóstico formal de diabetes.

En este sentido, el azúcar añadido no solo es caloría vacía, también es un factor activo que, en su forma procesada y en exceso, desorganiza el metabolismo y deteriora de forma progresiva la salud cardiovascular.

¿Cómo prevenir los picos de glucosa en la sangre?

¿Cómo cuidar el corazón?

Cuidar el corazón cuando la glucosa está alta implica, en primer lugar, controlar la fuente que más daño hace. Foto: Istock / El País

Cuidar el corazón cuando la glucosa está alta implica, en primer lugar, controlar la fuente que más daño hace: el azúcar añadido. La Asociación Estadounidense de Diabetes y el CDC recomiendan limitar radicalmente las bebidas azucaradas, los refrescos, jugos embotellados, postres industriales y snacks ultraprocesados, y priorizar agua, tés sin azúcar y alimentos integrales.

Las guías actuales sugieren que el azúcar añadido no supere el 10 % de las calorías diarias y que, idealmente, se mantenga mucho más abajo, especialmente en personas con glucosa alterada o con antecedentes de enfermedad cardíaca.

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Por fuera de la dieta, el ejercicio regular, la pérdida de peso si aplica y el control de la presión arterial y el colesterol son lineamientos clave para reducir el riesgo cardiovascular en contextos de glucosa alta.

La Asociación Estadounidense de Diabetes subraya que, al mantener el azúcar en la sangre dentro de rangos saludables, se reduce no solo el daño a los vasos, sino la progresión de la insuficiencia cardíaca y la necesidad de hospitalizaciones.