El adormecimiento de las extremidades es conocido como parestesia y obedece esencialmente a que una persona se quede dormida con un brazo debajo del cuerpo o cuando se ha mantenido una misma postura demasiado tiempo.

Pero en casos extremos está relacionado con afecciones como esclerosis múltiple (EM), diabetes, enfermedad de las arterias periféricas o fibromialgia. Es una sensación que se puede presentar, por ejemplo, en toda la pierna, debajo de la rodilla o en diferentes áreas del pie.

Los especialistas han advertido que se trata de un trastorno que afecta cualquier área del sistema nervioso central o nervios periféricos.

Igualmente, señalaron que, dependiendo de la causa, este hormigueo o adormecimiento puede ser de corta duración y desaparecer rápidamente, una vez haya terminado la presión que se ejerza en los brazos o las piernas.

Pero más allá de esas situaciones, existen otras que pueden estar relacionadas con otras condiciones que incluyen afecciones en la salud. En estos casos se encuentran la deshidratación o problemas circulatorios.

Se trata entonces de sensaciones anormales que se repiten de manera frecuente o no desaparecen y que son conocidas como parestesia crónica, que podría ser el síntoma de enfermedades subyacentes graves.

Son cuatro las sensaciones que se presentan al momento del adormecimiento de las extremidades: picor, escozor, entumecimiento y hormigueo o quemazón. En esos casos, se presentan dificultades para andar o problemas para sujetarse con las manos.

En casos extremos está relacionado con afecciones como esclerosis múltiple (EM), diabetes, enfermedad de las arterias periféricas o fibromialgia. (Photo Illustration by Ute Grabowsky/Getty Images) | Foto: Getty Images

Causas

Además de las causas mencionadas, se deben tener en cuenta otras para que, en caso de ser necesario, sean mencionadas al médico.

Entre ellas, una lesión o accidente que afligió a los nervios, un accidente cerebrovascular o derrame cerebral, radioculopatía que provoca la comprensión de una raíz nerviosa, neuropatía que provoca dolor a los nervios o un nervio pinzado, debido a una lesión o el uso excesivo de una parte de nuestro cuerpo. Habitualmente se da en el cuello, hombro o brazos.

Otras causas son el alcohol o tabaquismo, o ciertas drogas, pueden incrementar el riesgo de sufrir parestesia crónica, artritis reumatoide, la presencia de tumores en el cerebro o en la médula espinal, así como la ciática, que es una presión en el nervio ciático que recorre la parte inferior de la pelvis hasta las nalgas y las piernas.

Entre las causas se encuentran, entre otras, una lesión o accidente que afligió a los nervios, un accidente cerebrovascular o un derrame cerebral. | Foto: Accidente cerebrovascular

Este último se presenta habitualmente durante el periodo de embarazo, provocando dolores de espalda o piernas.

La diabetes, si no se controla de manera adecuada, puede llegar a lesionar los troncos nerviosos de sensibilidad y de movimiento. El lupus, la artritis reumatoidea y el síndrome de Sjögren, que es un trastorno del sistema inmunológico caracterizado por la sequedad de los ojos y la boca, se incluyen.

También se deben tener cuidado con el déficit nutricional que puede ocasionar este tipo de situaciones, debido a la falta de vitamina B12, la deficiencia de ácido fólico. Otras enfermedades metabólicas, como el hipotiroidismo, pueden ser causa del adormecimiento de pies o brazos.

Frente a estos casos se puede acudir a fisioterapia para tonificar los músculos que rodean el nervio aquejado. Para los expertos, un músculo más fuerte puede aliviar las compresiones del tejido para que no se repita. | Foto: Getty Images

¿Qué hacer?

Para evitar que se presenten los casos de hormigueo o entumecimiento de las extremidades se deben adoptar unas sencillas medidas o hábitos como:

- Evitar cruzar las piernas por mucho tiempo.

- Evitar estar sentado o arrodillado por largos períodos.

- Evitar sentarse sobre los pies.

- Evitar usar pantalones, medias o zapatos demasiado ajustados.

- Evitar, en la medida de lo posible, realizar movimientos repetitivos. Para contrarrestar esa situación se debe descansar frecuentemente.

- Levantarse y moverse con más asiduidad si tiene que estar mucho rato sentado.

- Acudir a fisioterapia para tonificar los músculos que rodean el nervio aquejado. Para los expertos, un músculo más fuerte puede aliviar las compresiones del tejido para que no se repita.

Para los expertos, si el entumecimiento dura menos de una hora, no debe preocupar, pero si se trata de una situación recurrente o que dura más tiempo, lo mejor es acudir al médico.

Una alternativa para estos casos es utilizar férulas para las muñecas durante el sueño para aliviar compresiones en los nervios de la mano. Igualmente, se aconseja realizar una actividad deportiva regular, masajes y/o estiramientos.