Gatear, caminar, jugar o incluso sostener la cabeza pueden convertirse en retos complejos para niños con pérdida de movilidad, una condición de múltiples causas que incide en su desarrollo físico y en su bienestar social y emocional.

Entre las condiciones que más comprometen la movilidad infantil se encuentran la parálisis cerebral, las distrofias musculares, las enfermedades neuromusculares, las lesiones medulares y las amputaciones congénitas o adquiridas. En Latinoamérica, se estima que entre el 2 % y el 3 % de los niños viven con algún tipo de discapacidad motora. En Colombia, según el Dane, más de 2,6 millones de personas presentan alguna discapacidad, entre el 5 % y el 7 % de la población. Especialistas advierten que en la población infantil existe un subregistro importante, asociado a barreras en el diagnóstico y el acceso a servicios de salud.

Imagen ilustrativa. Foto: Adobe Stock

El impacto trasciende lo físico. Sin acceso oportuno a soluciones de movilidad y rehabilitación, los niños pueden enfrentar mayor dependencia, retrasos en el desarrollo, dificultades de aprendizaje y menor participación social. En el ámbito emocional, se reportan baja autoestima, frustración y aislamiento, además de una carga significativa para familias y cuidadores.

La tecnología ortopédica pediátrica, incluidas prótesis, órtesis, sillas de ruedas especializadas y dispositivos de asistencia, puede implementarse desde los primeros meses de vida. En casos como amputaciones congénitas, la adaptación temprana favorece el desarrollo motor.

“El acceso oportuno a soluciones de movilidad puede transformar el desarrollo de un niño. No se trata solo de mejorar su capacidad física, sino de potenciar su independencia, su confianza y su posibilidad de integrarse plenamente a su entorno social y educativo”, afirma Derly Patricia Martínez Barreto, business development manager para Latinoamérica de Ottobock.

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En este contexto, se recomienda a padres y cuidadores atender señales de alerta como retrasos en el desarrollo motor, debilidad muscular o dificultades de equilibrio, y consultar a tiempo con profesionales de salud.