Hacer duelo en tiempos de coronavirus en mucho más difícil que en cualquier otro momento.
En la edición de este miércoles del programa "Al Ataque", dos expertos hablaron de cómo afrontar el dolor en medio de la pandemia. Sebastián Acosta, psicólogo de la unidad de duelo de la funeraria San Vicente de Medellín, afirmó que el duelo por covid genera “una sensación profunda de impotencia. Tenemos la sensación de que algo más se pudo hacer, que nos quedamos cortos”. “En enfermedades como el cáncer, la familia puede hacer el duelo anticipado. Es decir, dialogar, intentar paliar el malestar conjunto. En la covid no se da así. La muerte es aislada, en soledad. Además, muy rápida”, dijo. “Rapidez, impotencia, aislamiento y soledad se convierten en un coctel perfecto para que la muerte por covid sea algo más que un simple sufrimiento”, subrayó.
Acosta manifestó que la familia del enfermo por covid tiene la idea que este está solo, está sufriendo y no lo está acompañando. “Si nosotros no posibilitamos que la familia enfrente esa idea que está ahí, es muy probable que nos encontremos con agresiones, violencia, o sino que nos encontremos con un trastorno de duelo complejo persistente. Es decir, que en cinco años ya no nos veamos enfrentados a una pandemia por covid, sino a un millar de personas con duelos que no avanzan, que no fluyen”, señaló. Según el psicólogo, hay índices internacionales de duelo que señalan que “por cada fallecido va a haber entre 7 y 8 personas que reaccionen a esa pérdida. De esos 7 u 8, el 10 por ciento tiene el riesgo de desarrollar una patología o permanecer en un duelo complicado. Estamos hablando de un problema de salud pública”. Consideró que es importante favorecer “la comunicación y trabajar de manera empática y humanizada en todos estos procesos”. Así mismo, es clave el apoyo de las personas cercanas, amigos, familiares, vecinos. “Cada vez que perdemos a un ser querido, lo que hace la sociedad es desarrollar solidaridad con nosotros”, dijo. En materia de recomendaciones para enfrentar el duelo de manera personal, afirmó que es necesario “permitirse la expresión emocional, el llanto, la ira, el malestar sin dañar a nadie”.
Agregó que el ritual funerario también cuenta. “No tiene que ser tradicional, puede sustituirse por una práctica personal. En tu casa puedes hacer un sitio de homenaje, con una vela, con un implemento que el ser querido quisiera mucho. Un libro, un fragmento”, afirmó. También manifestó que se debe evitar la negación y la culpa. “Relate lo que siente, busque ayuda. No necesariamente tiene que ser psicólogo, puede ser su líder espiritual, un vecino, un amigo”, subrayó. Por su parte, la psicóloga Lisy Castro, también de la funeraria San Vicente, afirmó que es importante evitar la ingesta de alcohol. “Hay algunas acciones que terminan siendo perjudiciales para que este proceso se realice de manera consciente (...) Se busca que las personas de una manera sana y saludable puedan vivir el día a día con la ausencia del ser querido. Si dormimos bastante o ingerimos alcohol, estamos buscando la evitación”, dijo. Virtualidad Ante las restricciones impuestas por la pandemia, que impiden la realización de funerales, el psicólogo Acosta recomendó varias acciones para la funerarias con la ayuda de los medios digitales.
Entre estas está la transmisión de una celebración litúrgica a través de la web y la creación de videos para que el familiar del fallecido, si lo desea, lo pueda colgar en la red y reciba el apoyo al que no puede acceder de manera presencial. “Esto no es traído de los cabellos. Acabamos de terminar una investigación con una universidad en donde identificamos que la web 2.0, específicamente Facebook, favorece ciertos elementos del proceso de duelo, el apoyo mutuo, la aceptación y la construcción de memoria”, dijo. Y agregó: “Un ‘like‘ y un comentario nunca van a suplir un abrazo o una conversación, pero contribuye a que tú sepas que en medio del aislamiento hay una población que te está acompañando, que está ahí”.