Nala, una perrita cocker spaniel de un año y ocho meses, fue llevada a Ooh Lala Pets Spa en el barrio Bosque Popular, en Bogotá, y la devolvieron muerta. Al parecer, la asfixiaron mientras la bañaban. Según los dueños de la mascota, los propietarios de la peluquería canina no respondieron por el hecho y el sitio no cuenta con registro en la Cámara de Comercio.