En la edición del lunes primero de junio de SEMANA en Vivo se discutió sobre la serie ‘Matarife‘, que trata sobre el expresidente Álvaro Uribe y se ha convertido en un fenómeno en redes sociales con 5 millones de vistas en su primer capítulo.

En el programa dirigido por María Jimena Duzán estuvo el investigador y crítico de medios Ómar Rincón, quien se refirió al impacto que ha tenido esta serie web.

“Yo voy a opinar desde la crítica televisiva. Creo que fue excelente como campaña de expectativa porque puso a hablar a la gente, a nivel de redes sociales, promoción, evento y todo ese tipo de cosas”, explicó Rincón.

Sin embargo, el crítico señaló que no se cumplieron las expectativas con respecto al interés que se había creado debido a la falta de información novedosa sobre el protagonista.

“Los cinco millones fuimos y vimos, y creo que no había mucho nuevo para gozarse ese tipo de cosas”, explicó.

Rincón también señaló que paradójicamente la serie le sirvió a Uribe porque facilitó que su nombre volviera a sonar, en un momento en que, según el crítico, ya no hablaban tanto de él.

“Le hizo un favor a Uribe porque lo revivió. El tipo estaba en caída libre y volvió a ser el centro de la agenda nacional. Uribe estaría feliz con eso, pero la demanda que puso hoy demuestra que cada vez que dicen algo que es verdadero, demanda”, dijo Rincón.

El crítico de medios también expresó su descontento por la reacción de Uribe de entablar una demanda en contra del creador de la serie, Daniel Mendoza, a quien la firma de abogados De La Espriella Lawyers Enterprise le pide una rectificación por las aseveraciones de su serie.

“Si no hubiera demandado, estaría diciendo que no le importaba y era un chisme más. Cada vez que a Uribe lo acusan con algo verdadero, él pone una demanda porque no actúa respondiendo, sino judicializando. ¿Cuánto les cuestan las demandas de Uribe a los colombianos?”, puntualizó Rincón.

Por su parte, Rincón hizo un llamado para que no se hable de acusaciones, sino que se presenten hechos comprobados, que es el deber de los periodistas.

“Creo que, básicamente, en la serie hay unos hechos que se tienen que controvertir, pero hay que dejar la adjetivación, que es la muerte del periodismo. Pero establecer si esos hechos sucedieron o no. Los periodistas deben basarse en los hechos y no dar objetivos”, concluyó.