Ante el Senado de la República, el director (e) de la institución, general Gustavo Moreno, pidió nuevamente perdón en nombre de la institución a los familiares del abogado Javier Ordóñez que murió a manos de agentes de la policía y habló sobre el procedimiento de las autoridades en las jornadas de manifestaciones que se presentaron la semana pasada.
Según el general Moreno, lo ocurrido puede ser catalogado como un segundo ‘Bogotazo’, por ser uno de los hechos de violencia más importantes de la historia. “Algunos referenciaban estos hechos, lo más próximo, a la toma del Palacio, pero los que estudiamos un poco más y hemos tenido la oportunidad de conocer la violencia en Colombia, tuvimos la percepción de que se pudiera tratar de un nuevo ‘Bogotazo’”, indicó el alto uniformado.
Moreno dio a conocer que el mismo día del asesinato se vincularon cinco personas más al caso y ahora, están verificando toda la línea de cadena de mando, “para ver qué no se hizo que debía hacerse, para evitar ese tipo de comportamientos, para detectar a priori ese tipo de malformaciones que podrían tener esos dos exfuncionarios”.
Por otro lado, dijo que entre el 9 y el 15 de septiembre hubo días que no estuvieron marcados con protesta social pacífica, sino que se “rompieron todos los contextos como nunca en la historia de la Policía Nacional”. Haciendo referencia a la comparación que hizo Claudia López con lo sucedido en Bogotá durante los días de protestas y la toma del Palacio de Justicia, el general aseguró que tuvo hasta la percepción de que podía tratarse de “un nuevo Bogotazo”.
Con respecto a los policías que dispararon en contra de la población y que, aparentemente, acabaron con la vida de más de diez civiles, dijo que “fueron sorprendidos de manera abrupta por alguna forma de violencia, con una alineación sistemática”. Según él, los ataques a los 79 CAI no fueron espontáneos y hubo comportamientos específicos.
“Casi que incendian a un policía dentro del CAI (…) Un perrito y dos gaticos fueron también incinerados”, contó.
Moreno contó que hay 50 videos de redes sociales en los que hay actos cuestionables de la fuerza pública. En Suba y Engativá hay registro de seis videos y seis policías involucrados en cada una. En San Cristóbal, hay cuatro video y cuatro policías; en Fontibón hay dos videos y dos policías, al igual que en Teusaquillo; en Usaquén, dos videos y tres policías; en Ciudad Bolívar un video y un policía, igual que en Puente Aranda y Bosa. Finalmente, hay 21 videos en donde hay 26 policías, pero aun no han establecido a qué localidad pertenecen. En total, hay 56 policías que estarían involucrados en actos indebidos.
Asimismo, hay 35 policías plenamente identificados que reconocen haber disparado entre los días 9 y 10 de septiembre, y 23 uniformados “que presentan faltantes de munición”.
Hay 54 investigaciones disciplinarias abiertas que vinculan a 65 policías. Dos de ellos, por la muerte de Javier Ordóñez con siete funcionarios vinculados que actualmente están en suspensión provisional. Aclaró, de todas formas que, al margen de esas investigaciones, la Fiscalía también asumió el caso de manera penal.
“Las acciones judiciales por policías afectados y policías lesionados: hay 415 denuncias (…) 191 denuncias por violencia contra servidor público, 189 denuncias por daño en bien ajeno, 33 denuncias por hurto de elementos y prendas institucionales”, informó.
Por su parte, el presidente de la Comisión Segunda del Senado, Juan Diego Gómez, pidió no estigmatizar a la Policía por lo ocurrido.
“Plantear hoy que todo esto amerita un comportamiento criminal desde la Policía, creo que no le hace bien a la institución y plantearía también, con respeto, que no se puede poner un tinte ideológico a la discusión, creo que una reforma a la Policía ya se ha discutido por años”, sostuvo.
Por eso indicó que será fundamental conocer el resultado de las investigaciones para identificar a los responsables de todo lo que pasó en Bogotá entre el 9 y el 13 de septiembre.