Innovar no es una tarea fácil. Lo sabe muy bien esta ingeniera que a diario lucha contra la resistencia al cambio. “Muchos líderes temen que la transformación digital implique la pérdida de sus empleos –señala–. Por eso, uno de mis grandes desafíos es buscar dentro de las compañías a las personas adecuadas, y motivarlas con las ventajas que traen las nuevas tecnologías”.

Trabaja en Cloudera, una empresa estadounidense de software especializada en la gestión y el análisis de grandes volúmenes de datos. Fue fundada en 2008 por ingenieros salidos de Google, Yahoo! y Facebook, y se destaca por ofrecer soluciones basadas en tecnologías de código abierto.

Su misión allí es apoyar a compañías de diferentes sectores en sus procesos de adaptación tecnológica. “Mi objetivo es que entiendan que los datos son su activo más importante y que su adecuada gestión puede llevarlas a ser más exitosas”.

La creatividad en este campo no se manifiesta solamente en el diseño de procesos más efectivos para sus clientes, sino en limitar al máximo los peligros de las nuevas tecnologías. “Herramientas como la inteligencia artificial tienen muchas potencialidades, pero también implican riesgos en términos de privacidad, desinformación, ciberseguridad y dependencia. Nuestra labor también consiste en garantizar que la transformación digital no signifique una pérdida de estabilidad o de credibilidad en las organizaciones con las que trabajamos”.

La tecnología la atrapó desde la universidad. Como estudiante de Ingeniería Industrial en Bucaramanga, luchaba por seguirles el ritmo a las materias relacionadas con este tema. “Eran las más desafiantes de todas. Sin proponérmelo, el esfuerzo por sacarlas adelante me condujo por el camino más apasionante de mi vida”.

Su primer trabajo fue en el área comercial de la consultora tecnológica Assist. Tres años después dio el salto a Oracle y en 2011 pasó a IBM, donde escaló hasta representante de ventas para Colombia y Venezuela de la plataforma de Analytics y Big Data.

“Una constante en mi carrera es que las compañías me han contactado para liderar nuevas unidades de negocio después de adquirir o absorber a empresas más pequeñas. Esto ha despertado en mí una curiosidad permanente por entender cómo se estructuran y transforman las firmas tecnológicas”.

A finales de 2015 ingresó a Cloudera como ejecutiva de cuenta, para encargarse del soporte a Bancolombia, el banco más grande del país. Posteriormente asumió la representación de la marca en 17 países y, luego de la pandemia, se enfocó exclusivamente en los mercados de Colombia y Venezuela.