La líder de la banda de traficantes de personas, Gladys Vázquez Valenzuela, fue sentenciada a 40 años. Su hermana y dos sobrinas cumplirán sentencias de 30 años cada una y uno de los novios de las sobrinas fue sentenciado a 35 años. Los cinco fueron declarados culpables en febrero por decenas de cargos, incluyendo asociación delictuosa y tráfico de personas por medios violentos y fraude. El juez señaló que la banda obligaba incluso a adolescentes de 13 años a prostituirse. Algunas de las guatemaltecas eran forzadas a tener sexo hasta con 30 hombres al día. Varias víctimas testificaron el lunes sobre la crueldad que enfrentaron. El juez agregó que ninguno de los acusados mostraba señales de arrepentimiento.