La crueldad que exhibe don Roberto Pombo al publicar las letras de André Maurois de esa Bogotá de otrora, es reprobable. Pero esa era la Atenas Suramericana y esos sus pobladores. Esa era la Colombia que tuvieron los abuelos. Por estas razones, hay que decir con el poeta antioqueño: siquiera se murieron los abuelos.Tulio Vargas Bucaramanga.