Pocas veces se ven bodas tan fuera de lo común como la de Verónica Parra Ferro y Juan Antonio Pungiluppi Leyva. Los novios, hijos de Luis Guillermo Parra y Esperanza Ferro, y de María Cristina Leyva Durán, decidieron unir sus vidas el jueves pasado en la noche en Andrés Carne de Res, con una ceremonia muy espiritual –dirigida por Martín Ochoa– que integra partes del budismo tibetano con el cristianismo. El momento central de ésta fue el ritual de entrega de corazones, cuando la pareja se comprometió a estar siempre el uno con el otro. Los padrinos, entre quienes estaban Alejandro Santo Domingo, Juan Martín Noreña y Diego Córdoba, leyeron mensajes sobre la generosidad, la transparencia, la humildad y el compromiso. Esa noche también se escuchó la voz de Anandita, quien acompañó sus melodías con la cítara, el armonio y la tabla. Luego los novios dieron inicio a la fiesta, la cual disfrutaron los más de 300 invitados que asistieron y que se divirtieron hasta pasadas las 5 de la mañana.