El router suele ser visto como un dispositivo que solo cumple su función de conectividad a internet; sin embargo, algunos modelos cuentan con uno o más puertos USB, cuya utilidad es poco conocida y que permitiría ahorrar dinero en almacenamiento de datos.
La función oculta del USB en el router
El puerto USB permite conectar una memoria USB o un disco duro externo directamente al router, de modo que pueda funcionar como una especie de nube privada dentro del hogar.
Esto significa que computadores, celulares o tabletas conectados a la misma red wifi podrán acceder a los archivos guardados en esa unidad, compartir documentos o almacenar información sin depender de servicios externos.
Incluso, esta función se asemeja a lo que ofrece un sistema NAS (almacenamiento conectado a red), que centraliza archivos y permite consultarlos desde distintos dispositivos. La diferencia es que, en este caso, se aprovecha un equipo que ya está en casa, lo que reduce gastos.
Además, al trabajar dentro de la red local, la transferencia de archivos suele ser más estable y rápida que cuando depende completamente de internet.
Cómo activarlo y qué otras funciones tiene
Para poner en marcha esta opción, basta con ingresar a la configuración del router a través de direcciones habituales como 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Una vez dentro, se debe ubicar la sección relacionada con almacenamiento USB o uso compartido de archivos.
En este caso, muchos equipos permiten habilitar servicios como SMB o FTP, que facilitan el acceso a los archivos desde otros dispositivos. También es posible definir qué usuarios pueden ver, modificar o guardar información en la unidad conectada.
Pero el puerto USB no se limita al almacenamiento. Dependiendo del modelo, también puede servir para conectar impresoras y compartirlas en red, o incluso aportar mejoras en la gestión de la conexión inalámbrica.