La justicia de Estados Unidos recibió este miércoles siete demandas contra OpenAI en nombre de familias afectadas por un tiroteo ocurrido en febrero en un pueblo de Canadá. El caso ha encendido el debate sobre la responsabilidad de las plataformas de inteligencia artificial en la prevención de hechos violentos.
Cuestionamientos por el uso de ChatGPT antes del ataque
El gigante tecnológico enfrenta críticas por su decisión de no haber informado sobre el uso perturbador de la cuenta de ChatGPT de Jesse Van Rootselaar, la mujer transgénero de 18 años que perpetró el ataque que dejó ocho personas muertas en su vivienda y en una institución educativa.
Según la información conocida, la empresa suspendió la cuenta en junio de 2025, pero argumentó que no alertó a la policía canadiense porque no identificó pruebas de un ataque inminente en el pueblo de Tumbler Ridge.
Las demandas y el foco en las decisiones de la empresa
Las acciones legales, presentadas en un tribunal federal estadounidense, sostienen que OpenAI decidió no denunciar a Van Rootselaar “porque informar de un caso significaría informar de miles”, según un comunicado del equipo legal.
Además, los demandantes cuestionan la versión de la compañía sobre el bloqueo de la cuenta de ChatGPT. Alegan que, en casos de comportamiento peligroso, la empresa proporciona indicaciones sobre cómo reanudar el uso de la plataforma, incluso con orientaciones que permitirían eludir el período de suspensión de 30 días.
De acuerdo con los informes citados en el proceso, Van Rootselaar habría creado una segunda cuenta tras el cierre de la primera, lo que refuerza las críticas sobre los mecanismos de control de la plataforma.
Una estrategia legal que podría ampliarse
El equipo jurídico en Estados Unidos aseguró que trabaja en conjunto con abogados en Canadá, quienes ya habían presentado una demanda en nombre de la familia de Maya Gebala, una niña de 12 años gravemente herida en el ataque.
“Habrá más casos. En las próximas semanas, un equipo transfronterizo... presentará más de dos docenas de demandas en nombre de las víctimas del tiroteo masivo de Tumbler Ridge. Las demandas se presentarán en oleadas”, señalaron.
El ataque que desató la controversia
El caso se remonta al episodio violento en el que Jesse Van Rootselaar asesinó a su madre y a su hermano en la casa familiar antes de dirigirse a una escuela secundaria, donde mató a cinco niños y a un docente. La atacante se suicidó tras el ingreso de la policía al edificio.
La magnitud del hecho ha puesto bajo escrutinio no solo a las autoridades, sino también a las plataformas tecnológicas que pudieron haber tenido contacto previo con la agresora.
La respuesta de la compañía y cambios en sus políticas
A comienzos de abril, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, se disculpó ante la comunidad de Tumbler Ridge y afirmó que “lamentaba profundamente que no hubiéramos alertado a las fuerzas del orden sobre la cuenta que fue suspendida en junio”.
La empresa indicó además que, bajo sus políticas de seguridad actuales —revisadas tras lo ocurrido—, la conducta de Van Rootselaar habría sido reportada a las autoridades, lo que sugiere un cambio en los protocolos internos frente a situaciones de riesgo.
*Con información de AFP.