Lo que comenzó como una tarde de pruebas tecnológicas en el lago Grapevine, en Texas, se transformó rápidamente en una operación de emergencia cuando una Cybertruck terminó sumergida. El incidente ocurrió el pasado lunes 18 de mayo, cerca de una rampa para botes, donde el conductor decidió poner a prueba las promesas de resistencia del vehículo al límite.
El experimento que hundió miles de dólares
El propietario del vehículo, identificado como Jimmy Jack McDaniel, ingresó intencionalmente al agua con el objetivo de poner a prueba el llamado “Wade Mode”, conocido en español como “Modo Vadeo”.
Esta función es una herramienta diseñada por Tesla que, básicamente, permite que la camioneta se eleve un poco más del suelo y se prepare internamente para atravesar zonas de agua poco profunda, como charcos grandes o arroyos. Sin embargo, la camioneta no tardó en quedar atrapada en el lodo cerca de la orilla, perdiendo toda capacidad de movimiento mientras el agua comenzaba a filtrarse en su interior.
Un escape por la ventana y la llegada de las grúas
La situación se volvió crítica cuando el habitáculo comenzó a inundarse rápidamente, lo que obligó a los ocupantes a trepar y salir por una de las ventanas para ponerse a salvo. Ante la imposibilidad de mover el pesado vehículo eléctrico, fue necesaria la intervención del equipo de rescate acuático del Departamento de Bomberos de Grapevine.
Los especialistas tuvieron que utilizar una grúa de gran tamaño para extraer la camioneta, que para ese momento ya mostraba daños evidentes por la inmersión.
Consecuencias legales: ¿camioneta o embarcación?
El desenlace de esta prueba fallida no solo dejó daños materiales, sino también serios problemas con la justicia para McDaniel, quien terminó bajo arresto.
Las autoridades locales le imputaron cargos por conducir en áreas prohibidas del parque y, curiosamente, por no tener un registro de bote, ya que al operar el vehículo dentro del lago este quedó sujeto a las normativas de navegación y seguridad acuática del estado.