Para Juanes es imposible separar su faceta de artista de la de activista por los derechos de los menos favorecidos. Y eso quedó en evidencia en Japón, donde se realizó el lanzamiento de su más reciente álbum, La vida es un ratico. El artista colombiano y Bono, el cantante de la famosa agrupación irlandesa U2, se unieron para hacer en Yokohama un llamado a los presidentes que participarán en la próxima reunión del G8, para que tomen medidas contra la pobreza en los países del Tercer Mundo. Ambos se sumaron a una fotografía de 1.500 personas que formaron la letra japonesa que significa "Ser humano". "Bono es mi ídolo musical favorito, estar con él y compartir estos momentos fue un gran honor para mí", dijo Juanes. El cantante paisa también hizo vibrar a los asistentes de su concierto en Osaka y en Tokio a 250 afortunados que ganaron un sorteo para asistir a una presentación privada. Fue tal la emoción, que las japonesas se desinhibieron y, además de abanicos y flores, le lanzaron panties y brasieres.