Herodoto cuenta que los primeros comerciantes fenicios y griegos descargaban sus mercancías en las costas de la península de Hispania y se retiraban. Los nativos colocaban al lado aquello que querían intercambiar y también se retiraban. Los mercaderes volvían, evaluaban la propuesta y recogían parte de los artículos o añadían nuevos productos de acuerdo con su valoración del trueque. Lo que nunca imaginó Herodoto fue el tamaño al que podría llegar este sistema de intercambio de bienes. Hoy en día _y en pleno imperio del dinero_ el mercado de trueque mueve en Estados Unidos unos 12.000 millones de dólares al año. El 65 por ciento de las compañías de la prestigiosa lista de Fortune 500 utilizan de una u otra forma estas transacciones. Y hay _según la International Reciprocal Trade Association (IRTA)_ cerca de 1.200 organizaciones dedicadas al trueque en los cinco continentes, las cuales intercambian unos 450.000 negocios. Almojábanas por clases de ingles Y Colombia no es ajena a este tipo de operaciones. En esta época de vacas flacas, en la cual el papel moneda se suma a la lista de productos que escasean, el trueque se ha convertido en una tabla de salvación para miles de personas. Hoy es posible mandar a reparar la nevera sin pagar un peso, pero ofreciendo a cambio el propio trabajo representado en comida macrobiótica, tortas, cuidado de niños o enfermos, clases de idiomas o una consulta ginecológica. Un caso bien ilustrativo es el de los habitantes del barrio Altamira, en Medellín, que para enfrentar el aumento del desempleo y la escasez de dinero han acudido al trueque como alternativa económica. 'El Altamir' _un cartón de tamaño inferior al de un billete, con un hacha indígena pintada en el centro y con un valor equivalente a 1.000 pesos colombianos_ se ha convertido en un importante medio de pago. Hasta el momento los habitantes de Altamira han realizado tres rondas de negociación con resultados bastante positivos. En la primera de ellas se efectuaron 2.500 trueques, en la segunda 4.500 y en la última unos 7.000. Uno de los 'cambalaches' más novedosos ha sido la amortización de cuotas morosas de administración con servicios de trabajo como pintura de fachadas, arreglo de rejas y siembra de jardines. "Nos dimos cuenta de que todos los emprendimientos siempre chocaban con la falta de dinero. Nuestra habilidad consistió en desmitificar su uso. Romper el mito de que si no tengo plata no puedo hacer nada. Así creamos una opción que anima a la gente a avanzar. Y en esta época de crisis, a todos nos va mejor", dice Juan Guillermo Echavarría, uno de los vecinos gestores del proyecto de Altamira. El club del Trueque Pero las personas naturales no son las únicas beneficiadas con esta modalidad de hacer negocios. También las organizaciones. Gracias a la presencia de redes de trueque es posible que empresas de diferentes sectores realicen entre sí negocios de intercambio de bienes y servicios. Existen clubes de canje que actúan como 'central' de todas las transacciones que se llevan a cabo entre sus miembros. La filosofía de los clubes de trueque apunta a la participación en una red de autoayuda empresarial. Según el experto en el tema Paul LeHoucq, "se trata de una modalidad actual que emplean las empresas para intercambiar sus productos y liberarse de la impotencia y el sometimiento por la falta de circulante, a lo que agrega que el trueque implica que una empresa no incurre en una serie de gastos que sí acarrean las cadenas de comercio. En consecuencia, el precio de los artículos es levemente inferior al del mercado común". Pero además de estos argumentos el sistema de trueque beneficia a las empresas por otras razones: logra un aprovechamiento de los excedentes de inventario, reduce la presión de los gastos operativos sobre el flujo de caja, flexibiliza la gestión comercial sin ingresar en 'guerras de descuentos' y facilita el acercamiento de nuevos clientes. El trueque, en resumen, se ha convertido en un mecanismo alternativo muy importante para hacer transacciones, tanto para compañías como para individuos. Y la crisis ha sido su gran catalizador. n 'Truequeñuelas' La industria del trueque se encuentra segmentada en tres tipos básicos de canje: 4 Trueque al detal: es el tipo de intercambio que realizan individuos o empresas de tamaño pequeño y que tiene por fin intercambiar productos, servicios y hasta saberes. Estos acuerdos involucran por lo general sólo a dos partes y su realización se da de manera inmediata. 4 Trueque corporativo: este trueque es comúnmente utilizado por empresas de un mismo país que tienen grandes niveles de inventarios y excedentes de producción. Los tipos de recursos que se cambian en este mercado van desde materia prima hasta dotaciones de uniformes para sus empleados. Generalmente los clubes de trueque son las terceras partes involucradas en la transacción, pues tienen como función no sólo poner en contacto a las partes interesadas sino también supervisar la realización de los convenios acordados. 4 Trueque internacional: es el canje que se da de manera recíproca entre compañías multinacionales y gobiernos de países. Tal es el caso de naciones como Rusia que, por ejemplo, entre1996 y 1998 suministró a Cuba seis millones de toneladas de petróleo al año a cambio de dos millones de toneladas de azúcar crudo.