El ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, terminó siendo influenciado por el ambiente castrense en el que se mueve. Para no desentonar en las paradas militares decidió marcar el paso con unos brillantes zapatos de charol iguales a los que usan los generales con el uniforme de gala número tres.
UNIFORME NUMERO TRES
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27 de diciembre de 1999, 12:00 a. m.