Muchas personas se preguntan si balancear las llantas del carro es lo mismo que alinearlas. Aunque los nombres sean similares y ambos procesos sean necesarios, Kia explica que se trata de operaciones diferentes.
El balanceo de ruedas se realiza para corregir desequilibrios entre la llanta y el rin. Además, reduce vibraciones a velocidades altas y ayuda a una conducción suave y estable.
Mientras tanto, la alineación ajusta el ángulo de las llantas para que tengan las especificaciones del fabricante. El procedimiento ayuda a que la rueda se posicione de manera uniforme sobre la vía, tenga menos desgaste y el carro no se desplace hacia un lado cuando transite en línea recta.
De acuerdo con Kia, los dos procedimientos se complementan entre sí, pero no se sustituyen. Un carro bien alineado puede tener un desajuste en el balanceo.
Llevar el carro al taller y balancear las ruedas previene desgastes y vibraciones a la hora de manejar. La operación ajusta la distribución del peso y logra una rotación uniforme entre la llanta y el rin.
“Cuando ese equilibrio no es el adecuado, se generan fuerzas irregulares durante la rotación. Estas se transmiten al volante, al tablero y a la carrocería, provocando vibraciones perceptibles incluso sobre superficies lisas, lo que reduce la comodidad y la sensación de control al conducir”, reseña Kia.
Para evitar el desequilibrio, los técnicos ubican contrapesos calibrados sobre el rin. Con eso, se compensa el punto más pesado del conjunto para favorecer un giro estable.
Señales de que el carro necesita un balanceo
A pesar de que es un problema progresivo, Kia aclara que existen señales para detectar cuando un carro necesita que sus ruedas sean balanceadas. La alerta más común es la vibración en el volante o el tablero.
Esto suele ocurrir solo cuando el vehículo supera una velocidad de 80 km/h y también pasa en superficies lisas. La vibración afecta la fatiga, la precisión al manejar y da una sensación de inestabilidad.
La segunda señal es un desgaste irregular en los neumáticos, específicamente en ciertas zonas de la llanta. Este problema reduce el rendimiento del vehículo en curvas y frenadas.
Otro signo de problemas en el balanceo es un mayor consumo de combustible. Esto pasa porque el carro requiere un mayor esfuerzo para mantener la marcha debido a la resistencia de las llantas al desplazamiento.
La presión desigual y ruidos al aumentar la velocidad también son síntomas de problemas en las ruedas. Según Kia, para prevenir este tipo de problemas se deben balancear las ruedas cada 10.000 kilómetros o dos veces al año como referencia general.