“Nunca es fácil decir adiós ni dejar una trayectoria larga de proyectos, de ideas, de retos y, sobre todo, de aventuras, pero me voy muy satisfecha y alegre. Creo que el instituto está en uno de sus mejores momentos y tengo la certeza de que vendrán cosas mucho más grandes". Con esas palabras Brigitte Baptiste anunció su renuncia del Instituto Humboldt a finales de la semana pasada y este lunes, la Junta Directiva del Humboldt hizo oficial su decisión. Desde hace una década, esta bióloga y una las profesoras más respetadas de los últimos tiempos en la Facultad de Estudios Ambientales de la Universidad Javeriana de Bogotá, ejercía como la directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, entidad que hoy juega un rol fundamental en la investigación científica sobre biodiversidad en el país.
Según el comunicado difundido por la institución, a partir de agosto Baptiste dejará la dirección y su decisión obedece a asuntos estrictamente personales. Aunque desde 2011 asumió la dirección del instituto, Baptiste ha estado vinculada a la entidad desde 2001. En un principio coordinó proyectos como "Programa de Uso y Valoración de Biodiversidad" y posteriormente, alcanzó el cargo de subdirectora de Investigaciones. Baptiste hoy es una eminencia en temas relacionados con la ecología y es reconocida por sus laureadas conferencias internacionales sobre biodiversidad. Ha sido, además, un referente en lograr importantes puentes entre la política y la ciencia; en encender las alarmas sobre la minería ilegal, la deforestación, el cambio climático; y en crear efectivas alianzas con la comunidad para conservar los ríos. Pero a esta extensa hoja de vida se suma su perfil como mujer transgénero, un aspecto que le ha dado gran visibilidad pública en Colombia y que le ha permitido ser pionera en algunos temas importantes de lucha por la igualdad de la población.
Fue una de las primeras personas en cambiarse el nombre en la cédula de ciudadanía y gracias a varios conversatorios de género logró que el 9 de julio de este año, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), abriera el primer baño multigénero. En esta misma línea, como destacó el comunicado del Humboldt, ha sido pionera en proponer una visión transgresora y progresista de la naturaleza como la Ecología Queer, una perspectiva que respalda la idea de que las identidades sexuales y de género son una construcción social. Esto, según Baptiste, está reflejado en las manifestaciones diarias de lo raro y extraño en la naturaleza. Como a Brigitte no le gusta que la encasillen, nunca responde cuando le preguntan si es hombre o mujer. Y tampoco le importa. "Realmente transito a través del género. Soy un ser en movimiento y me siento muy libre así". Por eso le da igual que le digan señor o señora, él o ella.Su vestido azul encendido de falda corta, sus aretes compañeros, sus implantes de silicona en el pecho y su pelo rubio cepillado contrastan con su voz gruesa, su pronunciada manzana de adán y cierta torpeza para caminar con tacones altos. Una imagen que para los más conservadores resulta agresiva y hasta insultante.
Y aún así, durante sus diez años como directora del instituto logró ganarse el respeto de toda la comunidad y posicionar debates incómodos como la ausencia del Estado como garantía de protección de los recursos naturales, la delimitación de los ecosistemas de páramos, el desarrollo sostenible, entre otros, en la agenda pública. Tras su renuncia queda un gran vacío en la cabeza del Instituto Humboldt, que también lamentó su partida y agradeció su dedicación, compromiso, experiencia y liderazgo en la década que estuvo frente a la Dirección General. Por ahora no se tiene certeza de quien la sustituirá pero según la Junta Directiva "una vez surtido el procedimiento de quién asumirá el cargo vacante, se informará la decisión a la opinión pública".