La articulación de la rodilla está compuesta por hueso, cartílago, ligamentos y líquidos; cuando alguna de estas estructuras se lastima o desgasta surgen inconvenientes de salud que pueden provocar un intenso dolor en el paciente que lo padece e incluso pueden dificultar el movimiento de dicha articulación, según explica el portal de salud y medicina Medlineplus.

Según explica el portal Cigna el cartílago es “tejido firme, grueso y resbaladizo que recubre los extremos de los huesos en donde se unen con otros para formar una articulación. El cartílago actúa como un cojín protector entre los huesos”. Por lo general, los cartílagos de esta zona se desgastan cuando un paciente presenta artrosis de rodilla o artritis reumatoide.

La artrosis, también conocida como osteoartritis, afecta únicamente las articulaciones, por lo general las zonas más afectadas son: las manos, las rodillas, las caderas, el cuello y la parte inferior de la espalda, según explica el portal de salud y medicina Medlineplus.

El medio asegura que cuando una articulación está en óptimas condiciones “los extremos de los huesos están cubiertos con un tejido suave y resbaloso llamado cartílago”. Este se encarga de proteger a los huesos, ayudando a que se deslicen de manera fácil cuando la articulación se mueva y ejerce sus funciones.

Cuando una persona padece de artrosis, el cartílago se rompe, lo que hace que los huesos se froten entre sí, causando un intenso dolor en quien padece de la enfermedad; además, el padecimiento, “puede hacer crecer protuberancias de hueso adicional en el área de la articulación llamadas espolones óseos.”

La rodilla es zona que más se usa y desgasta a la hora de practicar cualquier deporte o movimiento repetitivo; además, cumple la función de sostener el peso del cuerpo, por ende es común presentar este tipo de afecciones durante el envejecimiento. El portal de salud de la Clínica de rodilla y pie brinda algunas recomendaciones para los pacientes que padecen de esta afección. Antes de emplear estas recomendaciones es mejor contar con la aprobación del médico tratante.

En ocasiones los dolores de rodilla no son fuerte, pero si pueden ser molestos. | Foto: Foto: Getty images.
  • Prevención: lo mejor que se puede hacer para evitar el padecimiento de las enfermedades es prevenir, por esto, se recomienda practicar actividad física de manera frecuente de acuerdo a la edad y las condiciones de cada paciente; este hábito se debe llevar a cabo a lo largo de la vida. También es importante tomar a diario la suficiente cantidad de agua que el cuerpo necesita (2 litros). Para prevenir enfermedades que dañen las articulaciones es indispensable mantener un peso saludable; por ende llevar una dieta sana y equilibrada que incluya alimentos de todos los grupos.
  • Realizar estiramientos: estos son indispensables para prevenir daños en las rodillas. El medio menciona que no importa si se hace ejercicio con regularidad o no, pero a diario es relevante tomarse 10 minutos para estirar los principales músculos y articulaciones del cuerpo.
  • Aplicar frío y calor en la zona: el frío ayuda a reducir la inflamación en la zona y el calor mejora la circulación sanguínea. Para ello, se debe utilizar hielo o un trapo remojado en agua caliente según sea el caso y hacer intervalos de 3 o 5 minutos hasta por media hora al día.