Hay múltiples enfermedades que pueden causar inflamación intestinal. De hecho, según la Clínica Mayo de Estados Unidos, son al menos tres las afecciones que provocan que el tracto gastrointestinal se hinche.
Por un lado, cita la colitis ulcerosa, una afección que se presenta cuando aparecen llagas o úlceras en el intestino grueso o en el recto. También puede tratarse de la enfermedad de Crohn, que se diagnostica cuando a una persona se le inflama el recubrimiento del tracto digestivo.
“La enfermedad de Crohn afecta con mayor frecuencia al intestino delgado. Sin embargo, también puede afectar al intestino grueso y, en raras ocasiones, al tracto gastrointestinal superior”, anota la Clínica Mayo.
El síndrome de colon irritable, mientras tanto, genera cólicos, cambios en los hábitos intestinales y la frecuencia a la hora de defecar, distensión abdominal, estreñimiento y diarrea.
Estas enfermedades del colon tienen síntomas similares que pueden contrarrestarse parcialmente con una dieta saludable.
La empresa de investigación médica Biomes advierte que hay alimentos que pueden resultar especialmente irritantes para el intestino como las bebidas azucaradas, las gaseosas, el café, algunas legumbres, el ají y los condimentos picantes, los alimentos cítricos (que incluyen frutas como el limón) y el alcohol.
Frutas que ayudan a aliviar las molestias con el colon
Así mismo, la citada empresa médica recomienda el consumo de la pera y la manzana, pues son frutas que pueden evitar alteraciones. “Son bajas en ácido y, por lo tanto, se toleran bien cuando se tienen problemas gastrointestinales”, subraya la empresa.
Otras fuentes también advierten que la piña puede ser buena para limpiar el colon. Esto se debe a que es una fruta que cuenta con algunas propiedades diuréticas, es decir, que permiten eliminar los líquidos que se acumulan y causan hinchazón, además de que mejora las funciones renales, según precisa el portal Mejor con Salud.
La empresa Biomes también indica que hay otros alimentos que pueden resultar útiles como el arroz hervido, las papas, las infusiones sin azúcar, las carnes blancas, y verduras como la zanahoria y el calabacín.
“Es importante recalcar que los efectos que los alimentos desencadenan en el caso de sufrir inflamación intestinal también dependen del modo de preparación de estos. Las verduras hervidas o cocidas al vapor son especialmente suaves y se digieren bien. Por otro lado, deberían evitarse los alimentos asados, fritos o ahumados”, sostiene Biomes.
Los profesionales de la salud recomiendan que los pacientes también tengan muy presentes cuál es la reacción que tiene su organismo frente a algunos alimentos, puesto que en ocasiones hay pacientes más sensible a algunas comidas. Es una situación que se presenta, por ejemplo, con los lácteos. Aunque se trata de alimentos que aportan gran valor nutricional (tienen calcio y proteínas importantes para el cuerpo), algunos pacientes no los toleran bien.
¿Cómo saber si tiene inflamación en el colon?
Las enfermedades que generan inflamación en el colon a veces son difíciles de diagnosticar, por lo cual es importante que los pacientes estén muy pendientes de los síntomas característicos de estas enfermedades.
“Los síntomas de la enfermedad intestinal inflamatoria varían según la intensidad de la inflamación y el lugar donde se desarrolla. Los síntomas pueden ser de leves a severos. Es probable que tengas períodos en los que la enfermedad está activa seguidos de períodos de remisión”, sostiene la Clínica Mayo.
Entre las manifestaciones más comunes que se presentan en pacientes que padecen la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa esa institución sanitaria cita la diarrea, fatiga, la aparición de sangre en las heces, la disminución del apetito, la pérdida de peso involuntaria, el dolor y los cólicos abdominales.
“Consulta a tu médico si presentas un cambio persistente en los hábitos intestinales o si tienes algún signo o síntoma de enfermedad intestinal inflamatoria. Si bien las enfermedades intestinales inflamatorias no suelen ser mortales, son graves y, en algunos casos, pueden provocar complicaciones que ponen la vida en peligro”, concluye la Clínica Mayo.