El sistema inmunitario de los hombres y mujeres no se comporta exactamente igual. De hecho, un estudio publicado en Nature, demuestra que los niveles de citoquinas, las cuales se descontrolan para provocar una respuesta inflamatoria, son más altos en los hombres que en las mujeres.
Lo anterior se debe al los cromosomas de las mujeres, pues ellas nacen con dos copias del cromosoma X, mientras que los hombres tiene un cromosoma C y uno Y. Como tal, el X alberga más genes relacionados con el sistema inmunitario, por lo que ante una infección, el riesgo en las mujeres es mucho menor, según indica la Sociedad Española de Inmunología.
“Parece ser que las defensas de la mujer, además de generar menos inflamación crónica, se adaptan mejor a cada tipo de amenaza”, según indica la investigadora Duygu Ucar en el portal web Saber Vivir.
No obstante, es importante potencializar las defensas y el sistema inmunitario de las mujeres para reducir aún más las enfermedades que comprometen dicho sistema. Por ello, doctor Ricardo Uauy, Director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile y Profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, señala para el portal web Doctor Akí, que una dieta con abundantes frutas y hortalizas, ricas en micronutrientes que fortalezcan el sistema inmunitario, también podría ayudar a las defensas naturales del organismo a defenderse de las enfermedades infecciosas.
Además de ello, existen otras formas de potencializar las defensas en las mujeres, como las siguientes:
- Vida sexual activa: de acuerdo con un estudio de la Universida de Wikes en Pennsylvania, Estados Unidos, una vida sexual activa puede ayudar al cuerpo a protegerse de determinadas enfermedades, entre ellas la depresión, el insomnio y la gripe.
- Sonreír siempre: la risa tiene múltiples beneficios para el organismo. Por ejemplo, fortalecer el sistema inmunológico y reduce la ansiedad, un problema muy común en los jóvenes. Por ello, los expertos aconsejan ver series cómicas, contar chistes o sencillamente hacer una terapia de cosquilleo para recibir estos beneficios de salud.
- Dormir lo suficiente: los expertos aconsejan dormir entre siete y ocho horas para tener un buen estado de salud. Por ende, si es difícil conciliar el sueño y se despierta varias veces durante la noche, es importante acudir a un especialista en salud. De hecho, en el libro The Science of Staying Well, la experta Jenna Macciochi, de la Universidad de Sussex, explicó que la melatonina, la cual estimula las nuevas células inmunológicas, trabaja en la noche.
- Ejercitarse frecuentemente: se aconseja tener una buena capacidad cardiovascular por medio del ejercicio o una actividad física que ayude a estimular el sistema inmunológico. Se recomienda hacer una rutina de ejercicios como el yoga o pilates.
- Meditación: tan solo 20 minutos de meditación al día ofrece múltiples beneficios pata el cuerpo, entre ellos, combatir la depresión, reducir el estrés y fortalecer el sistema inmune.
¿Cómo saber si las defensas están bajas?
Existen diversas señales que envía el cuerpo y que indican que las defensas no están en su nivel indicado. Estas son algunas de las más importantes.
- Resfriados difíciles de curar. Si bien tener gripa es algo común, quienes tienen las defensas bajas suelen resfriarse con mucha más frecuencia. Es posible que un contacto mínimo con alguien los contagie y adicionalmente, tardan más en sanar.
- Agotamiento frecuente La fatiga ante actividades de poco esfuerzo físico no es normal. Cuando esto sucede puede ser un indicativo de que el cuerpo no está funcionando de forma eficiente, precisa el portal Nutrición y Farmacia.
- Caída del cabello. Aunque esta patología está asociada con otros problemas de salud, en ocasiones también se puede experimentar debido a un sistema inmunológico débil.
- Enfermedades como el herpes. Estas molestias suelen aparecer cuando las defensas están bajas.
- Mareos o sangrado de la nariz. No es un síntoma tan frecuente, sin embargo, es posible que algunos pacientes lo experimenten.
- Manchas en la piel. Estas manchas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, lo que incluye el rostro, y ser de color marrón, rojas o blancas.