La Organización Mundial de la Salud insiste en la importancia de tener una dieta equilibrada para mantener un cuerpo sano y disminuir el riesgo de padecer complicaciones y enfermedades.
“Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer”.
Existe una diversidad de alimentos que pueden incluirse en la alimentación diaria. Es importante consultar a un nutricionista para recibir atención profesional adecuada y un plan de comidas de acuerdo a las necesidades de cada persona.
La zanahoria es un alimento muy versátil, ya que puede prepararse e incluirse de diferentes formas en las comidas, ensaladas y postres, lo que resulta muy beneficioso para la salud.
Mejor con Salud, portal especializado en salud y cuidado personal, señala que la zanahoria tiene efectos positivos en la presión arterial.
“Las zanahorias son beneficiosas para regular la circulación del cuerpo, asegurando que el corazón y los pulmones tengan nutrientes disponibles para trabajar eficazmente. También reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y ayudan a disminuir la presión arterial, gracias al nutriente ‘potasa succinato’, que tiene propiedades anti-hipertensivas y ayuda a dilatar los vasos sanguíneos”
Asimismo, indica que el consumo de este alimento puede ayudar a mejorar la visión y a prevenir problemas oculares.
“Por otra parte, ejercen un efecto positivo sobre la visión, además, son especialmente beneficiosos para aumentar la capacidad de la visión nocturna. El contenido en betacarotenos y vitamina A ayuda al correcto funcionamiento de las células de la retina, siendo los responsables de sus efectos beneficiosos”.
Cabe aclarar que aunque la zanahoria cuenta con estos beneficios no reemplaza un tratamiento médico para combatir dichas afecciones.
El portal web La Vanguardia señala el contenido nutricional de este vegetal:
Calorías: 39
Proteína: 1,25 g
Hidratos carbono: 6,9 g
Fibra: 2,6
Grasa total: 0,20 g
Calcio 27: 24 mg
Hierro: 0,47 mg
Yodo: 6,53 mg
Magnesio: 11,24 mg
Sodio: 61 mg
Potasio: 321 mg
Fósforo: 19 mg
Vitamina C: 6, 48 mg
¿Cómo tener una dieta sana?
Los expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan varios consejos que pueden ayudar a tener una alimentación saludable. Es importante consultar a un nutricionista y seguir las instrucciones y el plan de comidas señalado.
Limitar los azúcares añadidos
Tener una ingesta elevad de azúcar añadida en la alimentación diaria puede tener efectos negativos en la salud como es el incremento del peso, obesidad, diabetes y afecciones cardíacas. Es relevante aclarar que los azúcares añadidos no es la glucosa que contienen las frutas, sino alimentos y bebidas que son procesados.
Algunos consejos para reemplazarlos:
- Acompañar las bebidas con agua.
- Agregar fruta a los cereales para darle un toque de dulce.
- Evitar los jarabes de sabores.
- Leer siempre la información de la tabla nutricional antes de elegir un alimento o bebida.
Diversidad de colores
Para tener una alimentación equilibrada los expertos de CDC recomiendan intentar tener un plato lleno de colores, es decir, lleno de diversas frutas y verduras.
Algunas recomendaciones para tener en cuenta:
- Agregar hierbas frescas a las ensaladas.
- Preparar salsa roja con tomates frescos y hierbas frescas.
- Añadir vegetales cortados en cubos a guisos y tortillas.
- Añadir fruta a cereales o yogures.
Moderar la ingesta de sal
El consumo elevado de sal puede poner en riesgo la salud de las personas. La OMS insiste en la importancia de reducir su ingesta.
“Un consumo de sal inferior a cinco gramos diarios en el adulto contribuye a disminuir la tensión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. El principal beneficio de reducir la ingesta de sal es la correspondiente disminución de la hipertensión arterial”, explica la Organización.