Los huesos cumplen múltiples funciones que son fundamentales para el cuerpo humano, pues constituyen la estructura. protegen los órganos, sujetan los músculos y almacenan calcio, una de las sustancias más importantes para el organismo.
A medida que avanzan los años, el cuerpo se encarga de generar tejido óseo nuevo, pues el que ya existe se va desgastando poco a poco. Mayo Clinic, sitio especializado de salud, indica que en la juventud el cuerpo suele producir el tejido óseo de una manera más rápida y la densidad ósea aumenta. Sin embargo, después de los 30 años, por lo general este proceso continúa, pero se pierde ligeramente más densidad de la que se gana.
Esta situación incrementa el riesgo de padecer problemas de salud, especialmente la llamada osteoporosis, una afección que genera que los huesos se debiliten y se vuelvan frágiles, lo que a su vez aumenta las probabilidades de sufrir alguna factura.
“La osteoporosis es una enfermedad silenciosa. Tal vez no sepa que la padece hasta que se fracture un hueso. (...) Cualquier persona puede desarrollar osteoporosis, pero es más común en mujeres adultas mayores]”, precisa Medline Plus, sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.
El alimento que combate estos problemas
La alimentación es una parte fundamental para poder mantener unos huesos sanos, fuertes y resistentes a lo largo de la vida, ya que los alimentos tienen diferentes propiedades que ayudan en esta tarea.
Uno de los más completos para poder prevenir problemas en los huesos es el tomate, específicamente sus semillas, una de las partes que por lo general las personas no suelen consumir de esta fruta y que trae diferentes beneficios para el cuerpo humano.
De acuerdo con el portal ‘Cocina Vital’, consumir semillas de tomate hará que la persona ingiera el 20 % del requerimiento diario de la vitamina K, una de las sustancias esenciales para construir y fortalecer los huesos, lo que a su vez ayudará a prevenir enfermedades relacionadas con estos.
Además, el tomate es rico en carotenoides, los cuales dentro del cuerpo se transforman en vitamina A, cuyo consumo ayuda a mantener una vista y piel saludables. Además, también es un gran aliado cuando se busca fortalecer y darle un poco de brillo al cabello.
Por otra parte, las semillas de este alimento contienen altas cantidades de vitamina B6, folato y potasio, sustancias que previenen la hipertensión y reducen el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Asimismo, el tomate es un importante aliado para prevenir algunos tipos de cáncer como el de próstata o colon, debido a la presencia de sustancias antioxidantes como el lipoceno, combaten la aparición de los radicales libres, encargados de desarrollar esta enfermedad.
Adicionalmente, el lipoceno genera en el cuerpo un proceso de oxidación y regulación del metabolismo de las grasas, lo que ayuda a prevenir y mejorar la esteatosis hepática o hígado graso.
Según el portal Tua Saúde, el mineral cromo y la fibra que contiene el tomate, actúan regulando los niveles de azúcar en la sangre, por lo que es un muy buen alimento para controlar y prevenir la diabetes.
Finalmente, otro de sus grandes beneficios es que su fuerte actividad antioxidante protege las células de la piel contra la oxidación de los radicales libres, retrasando de esta manera el envejecimiento prematuro. “El tomate contiene vitamina C, que favorece la síntesis de colágeno, previniendo la formación de arrugas en la piel, además de mejorar la cicatrización”, añade Tua Saúde.
Es importante señalar que para obtener los beneficios del tomate es necesario consumirlo en una dieta equilibrada y saludable. Además, hacer ejercicio físico puede ayudar a potenciar sus beneficios.