Los arándanos son los frutos de un arbusto que contiene grandes propiedades, ya que aportan nutrientes que refuerzan el sistema inmunitario y protegen la salud del corazón, el sistema digestivo y el cerebro.
Estudios adelantados por la Universidad de Clemson y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos han determinado que se trata de un alimento con un mayor poder antioxidante que otros 40 vegetales analizados con el método ORAC (“capacidad de absorción de radicales libres”).
Esto se debe a la acción combinada de sus ácidos orgánicos y las 15 antocianinas que les confieren su peculiar color, entre las que se encuentran la mirtilina, la cianidina, la definidina, la malvidina, la peonidina y la petunidida.
El resultado del análisis, citado por el portal Cuerpomente, ha permitido determinar que, además, contienen proantocianidinas, una docena de flavonoides y taninos de efecto similar.
“Uno de ellos es el resveratrol, que también se halla en las uvas negras y que es conocido por su efecto anticancerígeno”, detalló la publicación.
Adicionalmente, posee una amplia diversidad de micronutrientes, con niveles notables de minerales como el manganeso (100 g de arándanos procuran el 20 % del que se precisa al día) y vitamina C (el 17 %) y varias vitaminas del grupo B.
En relación con su valor nutricional por cada 100 G se han detectado: Calorías: 57 (239 kJ), carbohidratos 14,5 g, grasas 03 g (todas insaturadas), proteínas: 0,7 g, vitamina A 54,0 IU, vitamina C: 9,7 mg, vitamina K 19,3 mcg, calcio 6,0 mg, hierro: 0,3 mg y manganesio: 6,0 mg.
Igualmente, tiene un alto contenido de antioxidantes, además aporta vitamina C, potasio y fibra, por lo que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.
Por su parte, la Secretaría de Salud de México indicó que un suplemento llamado NT 020 presente en los arándanos, té verde y vitamina D3, “mejora la función cognitiva en adultos mayores, aumentando la velocidad para procesar la información, según un nuevo estudio de la Universidad del Sur de Florida, EE.UU.”.
Igualmente, es un aliado contra las infecciones urinarias, convirtiéndose en una alternativa eficaz a los antibióticos para el tratamiento y prevención de esta afección.
Por eso, señaló que adicionar arándanos al desayuno, la merienda o simplemente consumirlos como finos bocadillos, representan 10 % menos posibilidades de desarrollar hipertensión.
Debido a la presencia de vitaminas A, B y C, fortalecen el sistema inmunológico y combaten las infecciones.
Específicamente, en cuanto a la presencia de vitamina C, contribuye a evitar los resfriados y a aliviar los síntomas gripales.
Ese despacho destacó que se ha determinado que los arándanos deshidratados pueden ser empleados para tratar la diarrea, así como para tratar trastornos oculares, incluidos la poca visión nocturna, fatiga ocular y miopía.
Igualmente, se ha determinado por estudios que el consumo habitual de este fruto “hace más lento el declive cognitivo asociado al Alzheimer y otras enfermedades degenerativas”, según el portal Cuerpomente.
Destacó que análisis científicos “han confirmado que este fruto ayuda a la prevención y el tratamiento de infecciones urinarias. Los indígenas americanos ya los usaban con este fin”.
En este caso, actúan como un doble efecto. En primer término, por la abundancia de ácidos orgánicos permite aumentar la acidez de la orina e impide la proliferación de bacterias. Un segundo facto positivo se presenta debido a los flavonoides que desinflaman las paredes venosas e impiden que los microorganismos se adhieran y se multipliquen.
Los arándanos actúan también frente a infecciones digestivas, como se ha podido demostrar en estudios adelantados en Estados Unidos, Israel y China.
Los componentes de estos frutos combaten los virus que causan afecciones digestivas, e impiden que bacterias como la Helicobacter pylori se fijen a las paredes del estómago y causen úlcera e incluso cáncer.
“Los ácidos orgánicos elágico, cloragénico y cumárico refuerzan este efecto anticancerígeno, especialmente frente a los tumores de estómago, hígado, colon y piel”, detalló.
Finalmente, otros análisis, han destacado que contribuye a controlar la hipertensión, reducir los triglicéridos, aumentar el colesterol bueno y prevenir la oxidación del colesterol malo, con lo que ayudan a prevenir enfermedades circulatorias y del corazón.