De acuerdo con el portal especializado Medical News Today, cuando los médicos toman la presión arterial, lo que están haciendo específicamente es medir la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias mientras fluye a través de ellas, por lo que en caso de mantener una presión arterial demasiado alta durante un tiempo prolongado, puede llegar a causar daños graves a los vasos sanguíneos.

Este daño puede ocasionar una variedad de complicaciones en la salud, algunas de las cuales pueden poner en riesgo la vida de la persona que la padece y que van desde insuficiencia cardíaca hasta pérdida de la visión o un derrame cerebral, entre otras.

Glucosa alta: el potente alimento energético que ayuda a regular el azúcar

Debido a esto, es necesario controlar la presión arterial alta o hipertensión una vez la detecte el médico profesional, ya que no suele presentar síntomas, pero sí puede provocar problemas potencialmente mortales, por lo que un diagnóstico a tiempo puede ayudar a tomar medidas preventivas para evitar futuras complicaciones de salud.

La bebida natural para tomar temprano y combatir la presión arterial alta

En este contexto, un estudio publicado en Journal of Advanced Pharmaceutical Technology & Research indica que existe una bebida natural de color rojo que tiene bastantes propiedades que funcionan como un remedio eficaz para controlar la presión arterial, pero para que cumpla su función principal resalta que es importante incluirla en la dieta diaria.

La presión arterial alta se detecta en una consulta médica. Foto: Getty Images

Si bien es cierto que hoy son varias las bebidas que pueden ayudar a reducir la presión arterial y mantenerla bajo control, como el jugo de tomate, ciruelas, bayas o remolacha, la investigación indica que el té de hibisco, también conocido como cayena, rosa de China, cuc arda, papo, San Joaquín, cardenales o flor del beso, es el más efectivo para combatir este diagnóstico. Esto, debido a que, además de tener un sabor refrescante, aporta pequeñas cantidades de potasio, calcio, magnesio, entre otros minerales, y es rico en antocianinas y polifenoles que son buenos para la salud del corazón.

De hecho, se dice que se trata de una de las infusiones que Harvard más recomienda para la salud, debido a que no solo ayuda a reducir la presión arterial alta, sino a disminuir los niveles de colesterol LDL (malo) y triglicéridos, según señalan en Harvard Health.

Son varias las bebidas que pueden ayudar a reducir la presión arterial y mantenerla bajo control, como el jugo de tomate, ciruelas, bayas o remolacha. La investigación indica que el té de hibisco, también conocido como cayena, rosa de China, cuc arda, papo, San Joaquín, cardenales o flor del beso, es el más efectivo para combatir este diagnóstico Foto: Universal Images Group via Getty

¿Cuál es el efecto del té de hibisco?

Para evaluar el efecto antihipertensivo que tiene el té ácido (Hibiscus sabdariffa), en la etapa uno de la hipertensión, los investigadores del estudio analizaron a 46 personas con este diagnóstico divididas en dos grupos; uno de control y otro de caso, quienes recibieron el mismo estilo de vida y consejos dietéticos para controlar la presión arterial.

El fruto seco que reduce los niveles de colesterol, baja la presión arterial y fortalece los huesos

No obstante, el grupo de casos recibió dos tazas estándar de té de hibisco todas las mañanas durante un mes y al final los expertos hallaron que “hubo una reducción significativa de la presión arterial sistólica en ambos grupos, pero la reducción media de la presión arterial sistólica y diastólica fue significativamente mayor en el grupo de casos”.

Investigadores concluyeron que “el uso de Hibiscus sabdariffa como té agrio dos veces al día puede ser eficaz para controlar la presión arterial en la hipertensión en etapa uno, junto con modificaciones en el estilo de vida y la dieta”. Foto: Corbis via Getty Images

A raíz de esto, los investigadores concluyeron que “el uso de Hibiscus sabdariffa como té agrio dos veces al día puede ser eficaz para controlar la presión arterial en la hipertensión en etapa uno, junto con modificaciones en el estilo de vida y la dieta”.