Muchas veces, algunas enfermedades se producen por una acumulación excesiva de toxinas en donde se ve afectado el buen funcionamiento del cuerpo. Por lo general, cuando se facilita la evacuación de estas sustancias tóxicas, se aumenta la eficacia de los órganos de eliminación y esto a su vez provoca que otros sistemas, como el inmunológico, pueda concentrarse en su función defensiva, que es de gran importancia para la salud en general.
De acuerdo con el portal web Intersalab, la depuración es un proceso en el que se activan los mecanismos naturales de limpieza que tiene el propio cuerpo para liberar las sustancias nocivas y las toxinas que se almacenan especialmente en el sistema digestivo. Como tal, cuando se realiza este proceso, los órganos que pueden intervenir son el hígado, los riñones, los pulmones, la piel y los intestinos.
Con respecto al hígado, su función principal es transformar todo lo que se ingiera o lo que el cuerpo produce en sustancias asimilables e inofensivas para que luego pasen a la bilis o a la sangre. Adicional a ello, este órgano también produce sales biliares, almacena glucógeno u excretar sustancias de desecho producidas por el propio organismo o procedentes de la propia alimentación. En cuanto a los riñones, estos se encargan de eliminar residuos y sustancias tóxicas a través de los riñones, procediendo a la eliminación por medio de la orina.
Aunque el organismo depura las toxinas por sí solo, en muchos casos este proceso se detiene y se debe acudir a distintos remedios o estrategias para limpiar todo el organismo. Frente a esto, los expertos en salud detallan que la alimentación juega un papel esencial en este proceso, por lo que recomiendan consumir alimentos diuréticos que sean ricos en agua, vitaminas y minerales.
De hecho, el portal web Cocina Vital destaca las propiedades de las semillas de ajonjolí o sésamo que se caracteriza por su gran valor nutricional, siendo rico en proteínas, ácidos grasos insaturados, calcio, magnesio, vitamina E y fibras. Este superalimento se puede encontrar en diversas variedades: blancas, negras, amarillas, grises, marrones y rojas, dependiendo de la región donde sean cultivadas, las cuales se pueden consumir al natural, tostadas, en ensaladas o en preparaciones, como pan, galletas y salsas.
Gracias a su alto contenido en fibras, el ajonjolí es un alimento especialmente útil para depurar nuestro organismo de forma natural. Asimismo, es muy utilizado para bajar de peso, ya que su cantidad de proteínas, grasas y fibras, aumentan la saciedad entre comidas, disminuyendo así la ingesta de calorías, ayudando a controlar y disminuir el peso.
Por otra parte, estas semillas también con ideales para reducir los niveles de colesterol malo en sangres. Según el portal web Tua Saúde, “las semillas de ajonjolí contienen fibras solubles y compuestos como la sesamina y los fitoestrógenos que ayudan a reducir el colesterol LDL, llamado “malo” y triglicéridos en la sangre, a la vez aumentan los niveles de colesterol HDL, llamado “bueno”, de esta manera mantienen el organismo saludable y previenen enfermedades cardiovasculares como aterosclerosis, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio”.
¿Cómo consumir estas poderosas semillas?
Como tal, estas semillas de ajonjolí se pueden consumir directamente crudas, tostadas o utilizarse para preparar panes, pasteles, panquecitos o galletas, pero también se pueden combinar con el yogur, arroz, ensaladas, cereales, atoles, batidos, jugos o cremas como el hummus. Adicionalmente, las semillas de ajonjolí se usan para hacer aceite que también pueden emplearse en diferentes preparaciones para aderezar los alimentos.
Es importante mencionar que para poder aprovechar los beneficios, lo ideal es consumir de 1 a 2 cucharadas por día, pero estas cantidades pueden variar según edad, sexo, estado de salud y tolerancia, por eso es recomendado consultar a un médico o nutricionista.
“Las personas que tienen diabetes pueden consumir el ajonjolí junto a las comidas, ya que por su contenido de fibras, proteínas y grasa, ayuda a disminuir el tiempo de absorción de los carbohidratos que contienen los alimentos, logrando un mejor control de los niveles de azúcar en sangre”, indica Tua Saúde.