Se ha comprobado que la vitamina D es un nutriente que el cuerpo necesita para fortalecer los huesos y mantenerlos saludables. Sin embargo, sus beneficios podrían ir más allá de solo la salud de los huesos, ya que al impulsar el buen funcionamiento de los órganos, también ayuda a reducir el riesgo de sufrir infecciones respiratorias.

Según un estudio publicado en Nature Immunology, si los niveles de esta vitamina D son bajos, las “células asesinas” en el sistema inmunitario no se activan, por lo que no pueden movilizarse y actuar contra los agentes patógenos que provienen del exterior. La investigación concluyó que el aporte de vitamina D durante los meses fríos protegió contra la gripe al 40 % de los participantes.

Además, sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras contribuyen con la salud del sistema inmune, la función muscular y la actividad de las células cerebrales, según los expertos de la Clínica Mayo.

Según un estudio realizado en la Harvard Medical School, la deficiencia de vitamina D, definida como < 75 nmol /l, afecta a la mitad de adultos en los países desarrollados. Esta deficiencia resulta muy peligrosa para la salud.

La deficiencia de vitamina D, definida como < 75 nmol /l afecta a la mitad de adultos en los países desarrollados. | Foto: Gettyimages

Por otra parte, un estudio elaborado en Tehran University of Medical Sciences Iran, la deficiencia de vitamina D se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Eso quiere decir, que la deficiencia de vitamina D se asocia con obesidad y aumento de la parathormona y colesterol, factores de riesgo de patologías cardiovasculares como el infarto de corazón.

Fuentes de vitamina D

Exposición solar

  • Según un estudio elaborado en University Medical Center Boston, las personas necesitan de la exposición solar para cubrir los requerimientos de vitamina D. El 90 % de las necesidades pueden cubrirse con la exposición al sol.
  • La luz ultravioleta es absorbida por la piel, se convierte en previtamina D3 y luego en vitamina D3. Es metabolizada en el hígado, los huesos y más tarde en el riñón y se activa.

Hongos

  • Los que más sobresalen son los hongos chantarella por su alto contenido en vitamina D, de aproximadamente 1200 UI en 100 gr. (9).
  • También, los hongos Shiitake frescos, ya que de acuerdo a un estudio realizado en University School of Medicine Boston, contienen 100 IU en 900 gr y los secos al sol 1600 IU en la misma cantidad. (10)
  • Los hongos, además de vitamina D contienen fitoesteroles, (sustancias que al igual que la vitamina D tienen el poder de disminuir el colesterol.

Cereales fortificados

  • Los cereales fortificados contienen 3,6 miligramos de vitamina D por cada 100 gramos que se consumen. Además, se recomienda para una dieta equilibrada por su alto contenido en fibra, según el magacín de salud Men’s Health.

Hígado

  • El hígado es una carne rica en vitaminas A y B, muy importantes para los diferentes tejidos del organismo y su regeneración.
  • El hígado de cerdo tiene 2,2 microgramos por cada 100 gramos, el de pollo 1,3 microgramos y el de vaca 1,2 microgramos de vitamina D.

Otros alimentos

Aunque “pocos alimentos de una dieta normal tienen cantidades significativas de vitamina D”, según Antonia García Martín, coordinadora del Grupo Metabolismo Mineral de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), los alimentos más ricos en esta vitamina son:

  • Crustáceos y moluscos.
  • Lácteos y derivados.
  • Pescados grasos frescos y en conserva.
  • Huevos.