La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias. Es una función que realiza el corazón, según explica Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Cuando esta se considera alta, es porque dicha fuerza es lo suficientemente alta para ocasionar problemas de salud, sobre todo, en el sistema cardiovascular. Además, se dice que esta es una enfermedad silenciosa.

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Si el corazón bombea mucha sangre y las arterias son estrechas, es posible que se sufra de presión arterial alta. El problema radica en que puede ir dañando el organismo durante varios años antes de que la sintomatología comience a aparecer.

La medición de presión se hace con la ayuda de un brazalete inflable alrededor del brazo y se utiliza un tensiómetro. Sus lecturas generalmente se dan con dos números. El número superior se denomina presión arterial sistólica y el inferior se llama presión arterial diastólica.

Por ejemplo, 120 (presión sistólica) sobre 80 (presión diastólica). Normalmente se escribe 120/80 mm Hg. Medline Plus afirma que se considera que la presión arterial está normal cuando marca menos de 120/80, que está alta cuando más de 140/90 y que está peligrosamente alta cuando marca más de 180/120.

Mujer tomando presión arterial usando esfigmomanómetro digital y grabando en un cuaderno o diario blanco vacío en casa. Concepto médico y sanitario. Foto: Getty Images/iStockphoto

Si no se controla, esta enfermedad puede causar desde discapacidad, pasando por afectaciones en la calidad de vida e incluso puede llegar a poner en riesgo a las personas, llevándolas a sufrir hasta un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular fatal, explica Mayo Clinic.

Por lo anterior, se han creado diversos métodos que ayudan a bajar la presión arterial. El más importante de estos es acudir al médico para que recete el tratamiento necesario dependiendo la gravedad y las comorbilidades de cada persona.

También, es posible consultar con un especialista por aquellos alimentos que pueden contribuir a mantener la presión arterial a raya. De hecho, el portal especializado Tua Saúde listó una serie de productos que ayudan con este objetivo:

1. Agua de coco: “el agua de coco se utiliza comúnmente como bebida y como solución para el tratamiento de la deshidratación relacionada con la diarrea o el ejercicio. También se consume para la presión arterial alta y para mejorar el rendimiento físico”, reseña Medline Plus.

2. Cúrcuma: es una planta usada tanto en la medicina como en la cocina, siendo un alimento comercializado como raíz o en polvo. Gracias a sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias, contribuyen en el buen funcionamiento del sistema circulatorio y respiratorio.

3. Ajo: según la Fundación Española del Corazón, hay estudios que señalan que “el ajo podría reducir los niveles de colesterol total y triglicéridos, y sostienen que una terapia con ajo podría ser beneficiosa en pacientes con riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares”.

4. Granada: de acuerdo con el portal especializado en salud, Mejor con Salud, que cita el estudio científico Pomegranate juice: a heart-healthy fruit juice, publicado en la revista Nutrition Reviews el jugo de granada ayuda a limpiar las arterias de obstrucciones, grasas e impurezas.

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5. Arándanos azules: contienen altos niveles de antioxidantes, por lo que combaten el envejecimiento prematuro y la inflamación. Son favorables para el corazón, previenen la pérdida de la memoria, protegen la visión y previene infecciones urinarias.

6. Semilla de linaza: gracias a su alto contenido de fibra dietética, la linaza puede ayudar a prevenir el riesgo de desarrollar diabetes, obesidad o hipertensión. Cuando esta semilla se involucra en un plan de alimentación sano, se potencian sus beneficios.