El proceso de los hombres empieza a los 39 años mientras que el de ellas solo sucede a los 47. El estudio, publicado en la revista Maturitas, se enfocó en el desempeño del organismo durante los períodos de inactividad. Su autor, Mario Siervo, de la Universidad de Newcastle, señala que el resultado tiene una repercusión importante en los requerimientos energéticos y en la prevención de la obesidad. “A esa edad, la ingesta extra de solo ocho calorías al día, lo que equivale a una menta, puede tener un impacto en el control del peso”.