Quienes pensaban que lo último en materia de espacios de trabajo eran las oficinas virtuales estaban equivocados. En una reciente feria realizada en Chicago para mostrar las novedades en equipos de oficina las que se robaron el show fueron unas cajas de madera de entre 60 centímetros de alto por 180 de ancho. No se trataba de archivadores, armarios o cosa por el estilo. La gracia de estas cajas es que al abrirse quedan convertidas en eficientes oficinas con espacio para computador, teclado, impresora, archivadores y mesa de trabajo. Los diseños de estos muebles son ingeniosos y prácticos, por lo cual están dotados de rodachinas que permiten mover la caja a cualquier lugar. Conscientes de que a la gran mayoría de personas les gusta tener una clara línea divisoria entre la oficina y el hogar los fabricantes de estos muebles tuvieron la idea de diseñar un sistema que permitiera cerrarse en un abrir y cerrar de ojos al final de la tarde y que se volviera a establecer en la mañana siguiente. Con estos equipos la persona no tiene que estar viendo el trabajo en horas de descanso ni preocupado porque otras personas desordenen el escritorio.Pero aunque son ideales para la casa, también pueden ser utilizadas fuera de ella, en oficinas que cambian de acuerdo con las necesidades de esta época y requieren espacios muy flexibles. Uno de esos productos se llama Earth Station y fue diseñado por Adime International. En su versión compacta la caja no ocupa más de 60 por 180 centímetros espacio, en el cual cabe perfectamente la silla. Una vez se abre queda convertida en un módulo de tres piezas que forma tres paredes, lo cual da una sensación de privacidad. Además de tener espacio para todos los implementos de una oficina tradicional tiene su propia fuente de luz.Otro de los modelos se llama Hatchback y lo produce Steelcase. Aunque es más pequeña que el modelo anterior, se ciñe al objetivo de ser una oficina portátil que se cierra y archiva en cualquier momento y lugar. El Commuter es la versión de Gf Office Furniture, una compañía de Ohio, Estados Unidos, especializada en estos muebles. Esta versión está diseñada para todos los ejecutivos que cambian con facilidad de espacio de trabajo y necesitan estar moviendo su oficina a diferentes lugares. La caja mide 180 centímetros de alto por 80 centímetros de ancho y 60 centímetros de profundidad. Cuando se abre se convierte en una oficina con forma de L con espacio para el monitor, teclado, mouse, impresora, fax y teléfono. Los precios de estos flexibles módulos oscilan entre 800 y 10.000 dólares aproximadamente. No hay duda de que con estos oficinas que aprovechan hasta el más mínimo lugar para ofrecer comodidad el concepto del espacio de trabajo tendrá que cambiar. Y para muchos de los futuros usuarios será un lugar que puede crearse y cerrarse en cualquier lugar como por arte de magia y en cuestión de minutos.