Samuel tiene 11 años. Es un niño brillante. Lamentablemente sufre de escoliosis congénita (una desviación en la columna). En 2017, en una de las citas médicas, me informaron que necesitaba ser operado de urgencia pues sus vértebras podrían afectar sus pulmones y su sistema cardiaco. El problema es que esa cirugía implicaba muchos riesgos por sus antecedentes médicos. Samuel nació con atresia esofágica (es decir que su esófago estaba dividido. Este órgano tiene la función de llevar los alimentos al estómago), tenía reflujo gastroesofágica severo, bajo peso, alimentación por sonda y oxígeno dependiente. La intervención en su columna consistía en enderezar sus vértebras con dos barras metálicas a cada lado, pero esta cirugía afectaría su crecimiento. La segunda opción era hacerle dos cirugías por año para estirar las barras a medida que fuera creciendo. Pero cualquiera de las dos opciones eran dolorosas y riesgosas. Le recomendamos: ¿Quién es el responsable de su salud? Ese día que me informaron de lo que necesitaba mi hijo sentí que el mundo se me derrumbaba. Además, los médicos todo lo dijeron delante de él. Yo no quería que escuchara algo tan fuerte. Pero esa noticia me motivó a buscar la posibilidad de tocar puertas en Estados Unidos para que él recibiera un mejor tratamiento con métodos más avanzados. Investigué, envié muchos correos en inglés y en español a varios hospitales, pero la respuesta siempre era negativa. No me rendí y seguí escribiendo a otras instituciones médicas. En marzo de 2018 Shriners Hospital en Pasadena (California) y Orthopedic Institute for Children en Los Ángeles (California), hospitales especialistas en ortopedia, dieron repuesta positiva para brindar los tratamientos para el diagnóstico de escoliosis. Ahora el reto era conseguir el dinero porque en menos de una semana debía estar en Estados Unidos. Como no tenía los recursos económicos me vi en la tarea de hacer rifas. También narré mi historia a revista SEMANA y cuando se publicó el caso de Samuel varias personas decidieron donarme dinero. También conté con el apoyo de amigos, familiares y especialmente con el de Dios. En el transcurso de esa semana pude recibir el dinero suficiente para poder costear el viaje. A finales de marzo de 2018 Samuel y yo emprendimos nuestro viaje. En ambos hospitales tuvo sus citas. Allí conocimos de métodos quirúrgicos más avanzados que en Colombia, y de menor riesgo pues no requieren múltiples cirugías. Ya existe un método robótico de estiramiento de las barras que se irán alargando a medida en que Samuel crezca. Samuel ha mejorado mucho. Ya no depende del oxígeno, muchos medicamentos fueron suspendidos y está en terapias para iniciar su alimentación por la boca y lograr así que sea retirada la sonda de gastrostomía. Pero los retos no acabaron allí. Me dijeron que por el bajo peso de Samuel y sus antecedentes médicos, era necesario que él tuviera asistencia en los diagnósticos de su sistema digestivo. Para esto viajamos al estado de Florida y llegamos a la ciudad de Jacksonville. Allí visitamos Nemours Children Hospital, un hospital que además de brindarle sin costo alguno los servicios para su tratamiento de columna, tiene los especialista para tratar su diagnóstico digestivo.  Especial multimedia: Padres que vencieron el temor Samuel tuvo su primera cita médica con gastroenterología y nutrición, y efectivamente el niño estaba bajo de peso y el plan de alimentación formulado en Colombia no era suficiente para alcanzar su peso ideal. En el tiempo que permanecimos en Estados Unidos, Samuel tuvo múltiples hospitalizaciones, y encontraron que el nivel del potasio estaba bajo, debido a los muchos episodios  de  vómito que a diario presentaba. Después de varios tratamientos se logró estabilizar el potasio. También se cambió el plan de alimentación. Gracias a esto se vio una notable mejoría en su peso y su talla, también se le realizaron tres cirugías en su esófago, y gracias a estos procedimientos, el reflujo disminuyó notablemente. Aunque todavía está pendiente la cirugía de la columna, la cual está programada para el próximo año, Samuel ha mejorado mucho. Ya no depende del oxígeno, muchos medicamentos fueron suspendidos y está en terapias para iniciar su alimentación por la boca y lograr así que sea retirada la sonda de gastrostomía.  Recomendamos: JuanSe y el drama de los niños con leucemia Se hicieron muchos sacrificios que valieron la pena para que Samuel pueda tener calidad de vida, la cual se merece. Este año fue de bendición para mí y para Samuel. Quiero agradecer a Dios primeramente, a la revista SEMANA y a sus periodistas. A cada una de las personas, amigos y familiares que aportaron su grano de arena para que pudiéramos viajar a USA, y a las personas que nos brindaron un lugar dónde permanecer tanto en Los Ángeles como en Jacksonville, y a todos los que nos brindaron su apoyo emocional en todo este proceso.  *Erika Bernal es la madre de Samuel. Quienes quieran hacer donaciones para que Samuel pueda terminar su tratamiento pueden hacerlo en  DAVIVIENDATipo de cuenta: Cuenta ahorros / Número de cuenta: 8900672331/ Cedula: 53.008.409 / Nombre: Erika Bernal Saavedra o a BANK OF AMERICA / Tipo de cuenta: Checking / Numero de cuenta: 898098482431 / ABA Routing Number: 063100277 / Nombre: Erika P. Bernal Saavedra o a Cuenta Paypal: paypal.me/erikabernalsaavedra / Correo: erikapat51@gmail.com