Con el envejecimiento, los niveles de colágeno van disminuyendo, además estos también pueden bajar debido a una dieta que no aporta los nutrientes para su producción.

Cuando los niveles del colágeno bajan, esto se refleja en el organismo con la aparición de señales “como arrugas en la piel, rigidez en tendones y ligamentos, debilitamiento muscular, dolores en las articulaciones u osteoartritis, debido al cartílago desgastado, o problemas gastrointestinales por el adelgazamiento del revestimiento del tracto digestivo”, así lo explica el portal El español.

En el mercado existe una gran variedad de suplementos que tienen por objetivo aportar el colágeno que el cuerpo necesita, pero es importante mantener una alimentación adecuada para evitar que disminuyan los niveles de colágeno en el organismo.

El procolágeno es la materia prima que el cuerpo utiliza para sintetizar el colágeno y en este punto entra la vitamina C para aumentar su producción. Esta vitamina se encuentra en frutas como naranjas, mandarinas y los limones.

“Con la edad, a consecuencia de una mayor lentitud en los procesos metabólicos y de déficit hormonales, se va perdiendo la capacidad para regenerarlo”, así lo explica el sitio web Cuerpo mente. Los expertos comentan en este portal que “a los 25 años empieza a disminuir y a partir de los 40 su síntesis se reduce un 1% cada año. Por tanto, a los 70 años se ha perdido un 30%”.

También hay que entender que no es propiamente el envejecimiento el que destruye el colágeno, “sino que incide en una menor producción y en el endurecimiento de las fibras. Como consecuencia la piel pierde grosor y elasticidad, mientras que las articulaciones se vuelven más rígidas”, con esta baja en los niveles de colágeno aparecen síntomas como “flacidez y arrugas, pérdida de densidad ósea y dolores articulares”, señala Cuerpo mente.

Cuando el cuerpo empieza a experimentar esa disminución en los niveles de colágeno, es ideal estimular su producción con suplementos y una alimentación saludable que contenga nutrientes como la vitamina C.

En el portal Cuerpo mente también advierten sobre otros factores que son importantes para que se presente la disminución del colágeno en el organismo: “exposición solar excesiva, tabaco, contaminantes, estrés y ejercicio exagerado”.

Cuerpo mente señala que “el ácido ascórbico vitamina C ejerce un papel fundamental”, pues el organismo de los seres humanos “no posee las enzimas necesarias para sintetizar este nutriente, por lo que necesita ingerir un aporte mínimo de 60 mg al día”.

Otro factor importante es que el ácido ascórbico “no interviene como sustrato en la reacción principal de formación del colágeno, pero es este nutriente ayuda a “reconducir los productos intermedios hasta llegar a la síntesis de la molécula final”.

Mayo Clinic señala que generalmente las arrugas son líneas y pliegues que se forman en la piel. Además, algunas de estas marcas se pueden volver surcos o grietas profundas y pueden ser particularmente notorias alrededor de los ojos, la boca y en el cuello.

De acuerdo con el estudio de la Revista Americana de Nutrición Clínica, la vitamina C es la mejor vitamina para producir colágeno en la piel, ya que se concluyó que más de 4.000 mujeres de entre 40 y 74 años presentaron una apariencia más joven en la piel gracias a esta vitamina.

La vitamina C no solamente ayuda a producir colágeno, sino que también tiene otros beneficios como absorber los radicales libres y proteger la epidermis del daño solar. Además, ayuda a la maduración de los queratinocitos, que son las principales células que renuevan la piel, según el portal científico Nature.

El magnesio y las vitaminas del grupo B y vitamina E, también son nutrientes importantes para la producción de colágeno.