Un artículo publicado por Saber Vivir, web de información sobre salud, explica que la proteína juega un papel importante en la formación de masa muscular, siendo la leche y sus derivados una buena fuente de proteína de origen animal. Destaca que la importancia radica en escoger las versiones desnatadas o bajas en grasa de estos alimentos.

En ese sentido, el yogur es uno de los alimentos que más pueden beneficiar al cuerpo después de ir al gimnasio. Pese a lo anterior, es preciso señalar que no puede ser cualquier yogur, sino uno que no contenga azúcar añadido ni grasa y que sea natural. Un tipo de yogur que se adapta a estos parámetros es el yogur griego, el cual puede combinar muy bien con un poco de fruta fresca a cualquier hora del día.

En el caso del queso, Saber Vivir sugiere consumir el queso cottage, el cual es un “auténtico manjar”, para lograr un aumento de los músculos, así como también ayuda a protegerlos y mantenerlos a través del tiempo gracias a su contenido de caseína, una proteína que es de digestión lenta.

Del mismo modo, recomienda que la ingesta de estos lácteos y sus derivados sea por la noche, pues no solo ayudarán a recuperar el músculo sino también favorecerán el buen descanso, toda vez que son ricos en triptófano, un aminoácido esencial que permite controlar el insomnio.

La masa muscular magra disminuye naturalmente con la edad, además, si las personas no hacen algo para reemplazar el músculo que se pierde con el tiempo, el porcentaje de grasa comenzará a aumentar con el paso de los años, explica Mayo Clinic.

La entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación indica que el fortalecimiento muscular es una parte importante de un programa de ejercicios generalizado, este puede ayudar a conservar y mejorar la masa muscular “a cualquier edad”, destaca la entidad.

En palabras de Mayo Clinic, este tipo de entrenamiento tiene distintas bondades para el cuerpo, entre las que destaca:

  • Desarrollar huesos fuertes: al someter los huesos a una fuerza, el fortalecimiento muscular puede aumentar la densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
  • Mejorar la calidad de vida: el fortalecimiento muscular puede mejorar la calidad de vida y la capacidad de hacer las actividades cotidianas. El fortalecimiento muscular también puede proteger las articulaciones de las lesiones. La formación de músculo también puede contribuir a un mejor equilibrio y reducir el riesgo de caídas. Esto puede ayudar a mantener la independencia a medida que se envejece.
  • Tratar las afecciones crónicas: el fortalecimiento muscular puede reducir los signos y síntomas de muchas afecciones crónicas, como la artritis, el dolor de espalda, la obesidad, las enfermedades cardíacas, la depresión y la diabetes.
  • Agudizar las habilidades intelectuales: algunas investigaciones sugieren que la práctica regular de fortalecimiento muscular y ejercicio aeróbico puede ayudar a mejorar las habilidades intelectuales y el aprendizaje en los adultos mayores.

La alimentación y el ejercicio físico van de la mano para lograr este propósito. “La correcta combinación entre un buen plan de entrenamiento y unas adecuadas pautas dietéticas harán que obtengas tus mejores resultados y aumentes tu rendimiento al máximo”, explica Clara Muñoz, dietista-nutricionista del Centro Júlia Farré Dietistas-Nutricionistas, ubicado en Barcelona (España).

Dejar de comer no ayuda a perder peso, sino que, por el contrario, en algunos casos puede provocar un aumento, es algo que hay que dejar claro. Por lo anterior, conviene indicar que la alimentación es clave, debe ser sana y balanceada, la cual le aporte diversos nutrientes al organismo y propenda por el fortalecimiento de los músculos.