Su preparación es sencilla. El primer paso es servir una copita de una onza de aguardiente. Sosténgala con sus dedos y ubique sobre ella un vaso cervecero vacío, hasta que la boca de la copa toque el fondo del recipiente. Voltee el vaso, de manera que la copa quede invertida y sin regar el aguardiente. Luego, sirva la cerveza rubia y consúmala, mientras el aguardiente se va mezclando lentamente.