Dos retos ha asumido John Leguízamo. El primero, abrirse paso en la vida a pesar de haber crecido en un ambiente hostil, dominado por la violencia de un padre alcohólico. El segundo, ganarse un espacio en el muy competitivo mundo del espectáculo de Estados Unidos sin tener que someterse al estereotipo del latino drogadicto, asesino y ratero.El primero lo superó hace algunos años cuando logró consolidarse como uno de los mejores actores latinos del momento, al lado de Antonio Banderas, Andy García y Salma Hayek.El pasado domingo 12 de septiembre dio un paso definitivo para vencer el segundo reto. Le entregaron el premio Emmy en la categoría Mejor actor de musical o de variedades por su trabajo en Freak, comedia que presentó en el canal de televisión por cable HBO, en la que Leguízamo mostró su versatilidad como actor al interpretar a 37 personajes distintos. Este trabajo, en su versión teatral para Broadway, le había significado dos premios Tony.Leguízamo, de 34 años, nació en Bogotá y hace tres décadas llegó al barrio neoyorquino de Jackson Heights, en el corazón de Queens, donde compartió las desventuras y los sueños de miles de inmigrantes latinos como él.Para salvarse del ambiente violento en que vivía, en el colegio lo enviaron a una terapia sicológica que incluía clases de teatro. Cuando terminó John estaba enamorado de la actuación. Ingresó al Actors Studio y su carrera despegó en 1984, cuando debutó en la serie de TV Miami Vice. De ahí en adelante llegaron los papeles para gran cantidad de películas: Romeo y Julieta, Carlitos way, The fan, entre otras.Este colombiano de nacimiento y estadounidense de adopción quiere cumplir un sueño: que la voz latina aparezca más y más en la televisión y el cine de Estados Unidos.