Cuando mi hija me regaló el libro de Bernstein, ella me mantiene al día, pensé que era un ladrillo gigantesco o alguna aventura moderna sobre escolasticismo. Estoy mucho más cerca de Antonio Caballero y entonces con espíritu crítico, me sumergí en esa maravillosa obra sobre Wojtyla, el hombre, el poeta, el Pontífice y hoy agradezco a SEMANA que lo tenga ya escogido como el hombre del siglo. Gerardo Fernández de Soto Cali