Cartas

"El retraso de las carreteras de Colombia, comparado con las de algunos países africanos, es vergonzoso" Carlos Sánchez, .San Gil


Sancionar a los responsables
En varios medios de comunicaciòn (SEMANA #1430)se ha publicado el escándalo ocurrido con los millonarios dineros no reembolsables entregados como ‘subsidios’ a varios ganaderos de la Costa Caribe, una ex reina de belleza, actrices y políticos, a través del programa bandera del gobierno Uribe, Agro Ingreso Seguro, a cargo del Ministerio de Agricultura. Da tristeza y rabia ver en la forma tan descarada como se despilfarran los recursos del Estado, los cuales son aportados por los ciudadanos a través del recaudo de los impuestos, y que van a parar en las manos de unos cuantos ricos, mientras la gente pobre de este país se está muriendo de desnutrición y de hambre, y la ayuda del Estado para los hospitales, escuelas y carreteras brilla por su ausencia. Vale la pena que se abra una investigación de la Procuradurìa General de la Nación para sancionar a los responsables de estos despilfarros, encabezados por el ex ministro de Agricultura y actual candidato presidencial, Andrés Felipe Arias, quien fue el que inició dicho programa.

César Cárdenas Rodríguez
Medellín

Formadores de opinión
Lamentablemente he tenido que soportar, por Internet y personalmente, algunas diatribas en contra de su revista, especialmente por sus críticas al mal gobierno que tenemos que aguantar. Aun cuando no represento a nadie, quiero significarle que yo, y muchísimos otros amigos, estamos con ustedes, no nos perdemos de sus excelentes artículos y realmente ustedes son verdaderos formadores de opinión. Lo grave no es que sus detractores los denigren; lo verdaderamente grave fuera que los ensalzaran. No desfallezcan ni pericliten en su independencia. No están solos.

Daniel Quintana
Bogotá

Ataúdes rodantes
Me solidarizo con María Jimena Duzán luego de su accidente (SEMANA #1429), me alegro de que tanto ella como su hija hayan salido ilesas y me identifico con sus apreciaciones sobre el imperio de los taxistas irresponsables de Bogotá, seres agresivos e intolerantes (no todos, obviamente) favorecidos por la laxitud de leyes que permiten la importación y libre circulación de miles de ataúdes rodantes que no cumplen ninguna norma de seguridad y en los cuales el pasajero se encuentra permanentemente expuesto a sufrir graves lesiones, o a morir, debido a la fragilidad de los vehículos, a la barbarie de los conductores (que indudablemente se puede considerar como una conducta francamente criminal, la cual debería ser castigada) y a la bien conocida ineptitud de nuestras autoridades de tránsito.

Guillermo Campos
Bogotá

Se identifique plenamente
Lejos de mí querer imponer un veto a la libertad de expresión. (SEMANA # 1424). No es ese el objeto del proyecto de Ley que presenté ante el Senado de la República, denominado Opinión con responsabilidad.

En una democracia debe haber libertad para opinar y así lo dice nuestra Constitución Política. Lo que no debe existir es libertad para injuriar, calumniar, suplantar, delinquir impunemente, que es lo que ocurre, cuando se aprovecha indebidamente de los espacios virtuales de los medios, para amparados en el encubrimiento de su identidad, cometer toda suerte de atropellos a la honra y la dignidad humana. No creo que sea mucho pedir que únicamente cuando se traspase el Código Penal, se identifique plenamente al autor de ellos, para garantizarle al ciudadano otro derecho fundamental como es el de poder acudir a la justicia, el cual hoy no se le otorga.

Luis Emilio Sierra Grajales, senador
Bogotá

Del viceministro
De la manera más atenta, quiero referirme al confidencial publicado en la edición #1430, bajo el título ‘Las grabaciones del Inco’, en el cual se señala que el origen de las grabaciones dadas a conocer a la opinión pública la semana pasada y que condujeron al retiro del doctor Álvaro José Soto de la dirección del instituto, se dio porque “(...) un contratista afectado por la supuesta ‘rosca’ de los funcionarios destituidos le llevó las cintas al viceministro de Transporte, Gabriel García, quien ya tenía sospechas de lo que estaba ocurriendo (...)”. (Subrayado fuera del texto).

Al respecto, me permito aclararle que nunca conocí ni tuve en mi poder con anterioridad a la fecha en que fueron conocidas por el señor Ministro de Transporte y el gobierno nacional las grabaciones mencionadas.

Gabriel I. García, viceministro de Transporte
Bogotá